Gilenya, la píldora del laboratorio suizo Novartis AG para la esclerosis múltiple ( (EM) una enfermedad consistente en la aparición de lesiones desmielinizantes, neurodegenerativas y crónicas del sistema nervioso central), obtuvo la aprobación del gobierno de los Estados Unidos, convirtiéndose en el primer tratamiento oral en el país para dicha la enfermedad.
La FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos) aprobó el fármaco para un uso amplio en pacientes de Estados Unidos con esclerosis múltiple recurrente, la forma más común de la enfermedad a menudo debilitante.
La decisión de la FDA también colocó a Novartis delante de su rival alemán, Merck KGaA, que está buscando la aprobación de un producto que compite con Gilenya.
Según un portavoz de Novartis, Gilenya podría estar disponible en las próximas semanas.
Según un estudio, presentado en la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology, en Chicago, un medicamento fabricado a partir de una esponja marina prolonga la vida de mujeres que sufren de cáncer de mama metastásico.
"Tenemos una importante necesidad de nuevas terapias", apuntó el autor del estudio, el Dr. Christopher Twelves, profesor de farmacología del cáncer y oncología clínicas, y director de los Grupos de Investigación Clínica del Cáncer del Instituto de Medicina Molecular Leeds y del Instituto de Oncología St. James en Leeds, Reino Unido.
"Observamos un beneficio estadísticamente significativo en la supervivencia general en una situación en que raras veces vemos este tipo de mejora", continuó el experto.
"Eribulin se dirige a los mecanismos mediante los cuales se dividen las células, algo distinto a agentes previos", explicó Twelves.
Tras un estudio con más de 750 mujeres, que recibieron Eribulin o un tratamiento a elección del médico, los investigadores reportaron una mejora de 23 por ciento en la supervivencia media cuando las mujeres tomaron eribulin, y la supervivencia promedio de las de ese grupo fue de más de trece meses, frente a 10.7 meses en el grupo de tratamiento preferido.
"Estos resultados podrían establecer potencialmente a eribulin como un tratamiento nuevo y eficaz para las mujeres con cáncer de seno que ya se ha tratado mucho", aseguró Twelves, quien reportó sobre relaciones financieras con Eisai, que fabrica eribulin.
Sin embargo, pese a los avances obtenidos con el fármaco, algunos expertos observaron la necesidad de realizar más estudios sobre el tema.
Según un grupo de investigadores estadounidenses, un fármaco genérico que se receta ampliamente para el tratamiento de la artritis se muestra prometedor en el tratamiento de la diabetes tipo 2.
Los estudiosos descubrieron que el salsalate, un antiinflamatorio no esteroideo atípico, químicamente similar a la aspirina pero que causa menos molestias estomacales, ayuda a controlar los niveles de glucosa.
Mediante un ensayo clínico de tres meses y con 108 personas, de 18 a 75 años, que tenían diabetes tipo 2, los científicos arribaron a esa conclusión. El estudio encontró que los que tomaban salsalate experimentaban un descenso de 0.5 por ciento en los niveles de hemoglobina A1C, una medida de los niveles de glucosa en sangre. La reducción estaba dentro del rango de varios tratamientos publicados recientemente contra la diabetes.
"Estos resultados son emocionantes", comentó la Dra. Allison Goldfine, directora de investigación clínica del Centro Joslin y profesora asociada de la Facultad de medicina de Harvard en un comunicado de prensa del centro.
"Indican que el salsalate podría ser una vía efectiva, segura y económica para tratar la diabetes", subraya la especialista.
Sin embargo, también reconoce que los hallazgos son preliminares. "En este momento no recomendamos a los pacientes que tomen este medicamento para el tratamiento de la diabetes, hasta que no se hayan completado más estudios", apuntó Goldfine.
Además, Goldfine agregó que el salsalate también podría ayudar a combatir la arteriosclerosis (estrechamiento de las arterias). El estudio encontró que las personas que tomaban el medicamento tenían menores niveles de triglicéridos y niveles más altos de adiponectina, una proteína que se cree ayuda a proteger contra problemas cardiacos.
La farmacéutica japonesa Chugai, filial del gigante suizo Roche, ha admitido una posible relación entre su fármaco para la artritis reumatoide Actemra (tocilizumab) y la muerte de quince enfermos que lo habían utilizado.
Según ha explicado un portavoz de la compañía farmacéutica desde Tokio, entre abril de 2008 y febrero de 2009 unos 4.915 pacientes con artritis reumatoide han sido medicados con Actemra, un fármaco aprobado el año pasado en Japón por el Ministerio de Sanidad.
El pasado enero, ese mismo medicamento recibió la luz verde en la Unión Europea, pero aún está pendiente de autorización por parte de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos. En España, según confirman fuentes de Roche, el fármaco se va a comercializar como RoActembra, y está previsto que su lanzamiento definitivo tenga lugar a final de año, después del visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento (EMEA).
Roche y Chugai iniciaron en su momento un programa de desarrollo clínico de fase III, que prosigue fuera de Japón y en el que participan más de 4.000 pacientes en 41 países, incluidos varios de Europa y Estados Unidos. En Japón, Actemra se lanzó en junio de 2005 como tratamiento de la enfermedad de Castleman (una patología rara, caracterizada por crecimiento de tumores benignos en el tejido linfático), y en abril de 2008 se aprobó para las indicaciones artritis reumatoide y artritis crónica juvenil de inicio sistémico.
Entre los 4.915 pacientes que han probado este nuevo anticuerpo monoclonal se han producido al menos 15 muertes en 10 meses y Chugai afirma que "no puede negar la posibilidad de un vínculo entre el uso de Actemra y esos fallecimientos".
Según ha confirmado Roche, "las cifras reportadas son similares a las de los pacientes con artritis reumatoide tanto en Japón como en otros países. Estas cifras también son similares a las comunicadas por otros tratamientos biológicos para esta misma enfermedad [...] La seguridad de los pacientes es prioritaria para Roche, y estamos trabajando junto con Chugai en todos los aspectos de seguridad de Actemra".
Por primera vez, la agencia del medicamento de Estados Unidos (FDA según sus siglas en inglés) ha autorizado un medicamento extraído de la leche de cabras transgénicas. Doscientas cabras, genéticamente modificadas, criadas en una granja de Massachusetts bajo estrictas condiciones de seguridad, son la nueva 'farmacia' para pacientes con un raro trastorno de coagulación congénito.
El fármaco, bautizado como Atryn por su fabricante (GTC Biotherapeutics Inc's), es un antitrombótico que beneficiará a los pacientes con una enfermedad denominada deficiencia hereditaria de trombina, en la que su organismo es incapaz de fabricar una proteína sanguínea que previene la formación de coágulos (la antitrombina). Para suplir su déficit, estas personas recibirán por vía intravenosa la proteína obtenida de la leche de estos animales, cuyo ADN ha sido modificado para que produzcan precisamente dicho 'ingrediente'.
Para su fabricación, la compañía ha insertado el gen humano responsable de la antitrombina en la región del ADN del animal responsable de la producción de leche (no en todo su organismo). El nuevo gen surgido de esta unión fue inyectado en un embrión de cabra formado aún por sólo una célula, que fue implantado en el útero de una hembra que hizo las veces de 'madre de alquiler'. Una vez nacida la nueva cría capaz de producir la proteína en su propia leche, el resto de los ejemplares fueron naciendo por un sistema de reproducción tradicional.
La antitrombina que se puede obtener de la leche de cabra, se fabricaba hasta ahora en grandes tanques de acero a partir de plasma humano. Según la compañía, las 200 cabras de la granja son capaces de fabricar en un año el equivalente a la proteína derivada de 90.000 donaciones de sangre; y si fuese necesario aumentar la producción podría ampliarse el rebaño.
Aunque no sea la primera vez que se emplean animales vivos en la fabricación de medicamentos (la insulina comenzó a fabricarse con la 'colaboración' de cerdos y vacas), esto si se trata de los primeros ejemplares genéticamente modificados para servir como 'productores' de una proteína humana.
Las miles de personas que sufren este riesgo de trombos, suelen recibir normalmente tratamiento con otros anticoagulantes, como la heparina. Sin embargo, esta terapia se evita durante el parto o en una operación, por el riesgo de hemorragias. Frente a estas situaciones, la FDA ha autorizado la nueva terapia de origen animal.
Un fármaco antiobesidad, denominado SRT1720U, ha sido lanzado por un estudio francés. Este medicamento, probado hasta el momento sólo en ratones fue capaz de prevenir que los animales analizados engordaran pese a que fueron alimentados con una dieta rica en grasas. Además, mejoró la tolerancia a la glucosa de los ratones y consiguió aumentar su resistencia al ejercicio.
La molécula actúa activando la enzima SIRT1, una proteína que regula procesos celulares claves en el metabolismo. De modo natural, esta enzima trabaja para obtener energía de las reservas de grasa disponibles, cuando el cuerpo necesita nutrientes y no los ha obtenido a partir de la alimentación.
En este estudio, publicado en 'Cell Metabolism', se aclara que el procedimiento ayuda a no ganar peso y evita muchas de las consecuencias negativas de la obesidad, ya que promueve el consumo de la grasa acumulada en músculos esqueléticos, hígado y el tejido adiposo marrón.
Para llevar a cabo su trabajo, estos científicos de la Universidad Louis Pasteur. Illkirch, Francia, alimentaron a ratones durante 15 semanas con una dieta rica en grasas. En el mismo periodo, los animales recibieron también distintas dosis del fármaco estudiado.
Tras varios análisis, los científicos comprobaron que, a dosis altas, el medicamento era útil para evitar que los animales se convirtieran en obesos. Además, mejoraron sus niveles de triglicéridos, colesterol y tolerancia a la glucosa.
Sin embargo, pese a los alentadores resultados del estudio, aún son necesarios muchos trabajos para poder confirmar los efectos demostrados. Pero de todas maneras es una noticia que llena de esperanzas a las millones de personas que padecen obesidad alrededor del mundo.
Rember, es el nuevo fármaco que ayudará en la batalla contre el Alzheimer y es el que está causando una gran expectación, pese a que su llegada a las farmacias será ya el 2012. Este medicamento, consigue lo que ningún medicamento ha logrado hasta ahora en la lucha contra la enfermedad, detener el deterioro psíquico de los pacientes y lograr que algunos recobren habilidades que habían perdido.
Un equipo de 70 científicos dirigido por Claude Wischik, que ejerce como profesor en la Universidad de Aberdeen, son los que investigan el fármaco que ya se ha probado con éxito en 321 pacientes y todo está listo para dar inicio a la última fase de experimentación el 2009.
“Nosotros hicimos el último estudio en 321 pacientes y durante 19 meses. En ese tiempo, en los pacientes que tomaron Rember apenas se produjo declive psíquico. Fue un 91% menor que el de aquellos pacientes a los que se les suministró una medicina inocua”, explico Wischik.
“Rember es mejor que cualquier otra cosa que se haya hecho nunca. Y es sólo la primera generación de una familia de fármacos que estoy seguro de que terminarán con la enfermedad de Alzheimer”, añadió el especialista.
“No estamos trabajando sólo en la primera generación de Rember sino también en la segunda y en la tercera. Necesitamos más recursos y más investigadores pero en mi opinión entre 2016 y 2018 el Alzheimer será sólo una pesadilla y habrá acabad”, fueron las alentadoras esperanzas que ofrece el experto a las miles de personas que podríamos ser candidatas a la enfermedad.