Uno de los recorridos más inolvidables que se pueden realizar en Crucero es por el Mediterráneo Occidental. La mitad oeste del mar mediterráneo es una zona con mucha cultura e historia, y entre sus múltiples posibles destinos están ciudades tan bellas y de rico pasado como Florencia, Barcelona, Roma, Mónaco, Malta, Ibiza, Cerdeña, Niza, Túnez y otras.
A esta región pertenecen un gran número de islas de gran encanto, casi toda con calles pintorescas y paisajes maravillosos. Incontables rincones llenos de historia y arqueología nos darán la bienvenida. Ya dijimos que se trata de un área absolutamente digna de ser visitada, así que ¿por qué no animarse a emprender unos Cruceros Mediterráneo?
Les doy una sugerencia, es excelente hacerlo con un paquete que incluya tanto los pasajes como transportes, todas las comidas (desayuno, bocadillos, almuerzo y cena) y bebidas (alcohólicas y no), alojamiento en la categoría elegida, todas las opciones de entretenimiento –espectáculos artísticos y demás- e ingreso a bares, discotecas, restaurantes o el uso de cualquier instalación del barco; como pueden ser las piscinas, gimnasio o bibliotecas.
Aunque hay que mencionar que suelen haber algunos servicios restringidos; mayormente lavandería, cuidado de niños o llamadas telefónicas; eso no quita la diversión que se sentirá a bordo.
Esta alternativa altamente recomendable de Cruceros en Todo Incluido es bastante más económica que lo que costaría todos los servicios ofrecidos, si se pidiesen por separado en la misma estadía.
Si el turista quiere olvidarse de todas las preocupaciones y dejar atrás el stress, sin molestarse en pensar cuantas bebidas están incluidas en su tarifa o lamentarse porque no podrá asistir a un acto especial.
Con un servicio Todo Incluido solo hay que dedicarse al disfrute, totalmente relajado y con todas las facilidades para que nuestra única actividad sea pasarla bien.
Uno de los enclaves más encantadores del Mediterráneo indudablemente lo conforman las islas griegas. Este mar interior, el más grande del planeta; cuenta con rincones de sobrecogedora belleza, con clima templado, culinaria exquisita, playas hermosas y servicios de primera… ¿pero no estamos exagerando? No; en absoluto.Dentro de las numerosas alternativas para realizar viajes Mediterráneo las islas griegas deben estar en la lista de prioridades, y ya veremos por qué.
Cultura e historia viva se combinan con paisajes inolvidables de cristalinas aguas y cielos imponentes. Divididas en varios archipiélagos: Cycladas, Dodecaneso, Jónicas, Espóradas, islas del Norte del Egeo y las del Golfo Sarónico, son un bello mosaico de más de 2000 islas de las que tan solo unas 200 son habitadas por seres humanos.
Las Cycladas son las más populares y de geografía menos abrupta. En medio del mar Egeo, han visto pasar hechos importantísimos de la civilización griega. Ya sea en la tranquilidad de Kea o el dinamismo de Myokonos, las arenas volcánicas de Santorini o la fina arena de Milos; todas se nos ofrecen como paraísos. Las islas Cycladas son estas: Kea, Santorini, Kithnos, Paros, Serifos, Milos, Sifnos, Kimolos, Siros, Antiparos, Andros, Tinos, Mykonos, Naxos, Delos, Ios, Sikinos, Folegandros, Anafi, Amorgos, Donousa y Kufonisia.
Las islas pertenecientes al Dodecaneso se ubican entre las Cycladas y la costa de Turquía. Sorprende su variedad paisajística, con abundante flora y casitas pintorescas. Posiblemente la más representativa es Rodas, donde antiguamente estaba el Coloso, una de las maravillas del mundo antiguo. Pero hasta hoy se puede notar el paso de las diferentes culturas, como la otomana, greco-romana, franca y bizantina. El Dodecaneso está integrado por: Rodas, Patmos, Karpatos, Simi, Kasos, Astipalea, Tilos, Nisiros, Kalimnos, Kos, Leros, y Kastelorizo.
Las islas Jónicas nos seducirán de extremo a extremo. Fértiles y montañosas, son más áridas en el sur. Se componen de: Corfu, Paxos, Anti Paxos, Meganisi, Lefkada, Itaca (sí, la misma de Ulises en el mito de La Odisea), Kefalonia, Zakinthos y Kithira.
Creta es una isla muy grande, la más extensa de Grecia y quinta del Mediterráneo. Está dividida en Creta este, Creta centro y Creta oeste. Esto quiere decir por supuesto, que su visita requiere más tiempo que las otras islas de menor tamaño. El sur de sus costas es casi virgen, y por todos es conocida su relevancia histórica, reflejada muchas veces por la mitología.
De otro lado, el golfo Sarónico está lleno de sitios arqueológicos. Acá también encontramos a tiro de piedra (limitada por el norte) a la capital griega: Atenas, con la espectacular Acrópolis como principal carta de presentación. Paisajes marinos y costas de bajo relieve son solo un parte de lo que nos aguarda. Este golfo se compone de las islas: Hydra, Egina, Poros y Spetses.
El día que viajes islas griegas excepcionales como las Espóradas te estarán esperando. Las islas son muy fértiles, y el clima suave y templado, las aguas cálidas y limpias...y la arena muy fina y blanca. Las Espóradas son: Skiathos, Alonisos, Escopelos y Skiros. Al sur tienen a la gran isla de Eubea, antes llamada Negroponte. Se cree que se separó de la Grecia continental luego de un fuerte terremoto.
Finalmente, están las islas del Egeo Norte. Frente a la costa turca; todavía el turismo no es muy alto, por lo que conserva gran naturalidad y tradición, y están más alejadas de las grandes infraestructuras hoteleras. Se compone de islas de tamaño diverso: Ikari, Lesvos, Limnos, Chios y Samos. ¿Se inclinan por alguna opción en especial? Como decía al principio, absolutamente todas estas islas griegas son un destino altamente recomendable, así que ninguna tiene pierde.
La región del mediterráneo, cuyo mar baña el territorio de 22 países, tiene el privilegio de facilitar condiciones climatológicas únicas en el planeta, y en su perímetro muchas regiones dignas de visitarse. Hoy citaremos dos de ellas, una al sur de Italia (Malta) y otra a su noreste (Croacia).
Empecemos por Malta. Este pequeño país insular (apenas 315 Km cuadrados de superficie) está integrado por las islas de Malta, Gozo, Comino, y lo islotes (deshabitados) de Cominotto, Filfla y Saint Paul. Tiene un clima típicamente mediterráneo, con veranos secos y calurosos, e inviernos húmedos y con el mar muy frío. Además del maltés, se hablan el inglés e italiano. Malta tiene un gran legado histórico a pesar de su reducida extensión.
Civilizaciones como la griega, fenicia, romana, árabe y británica han dejado su huella en la arquitectura, gastronomía y cultura locales. Además acá se establecieron los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén. Numerosos monumentos y antiguas construcciones dejan ver dicho legado. Por ejemplo, está La Valletta, centro histórico de la capital que tiene el rango de Patrimonio de la Humanidad. Es una villa amurallada de gran encanto, con estrechas calles, fachadas con balcones cubiertos, carrozas de caballos y abundantes edificios monumentales En Mdina y Rabat podemos conocer bellas iglesias, palacios y monasterios.
Saliendo de las murallas de Mdina podemos recorrer Gran Harbour, el puerto más grande del país, utilizado desde épocas romanas. También podemos encontrar varios museos, como el Etnográfico, de Historia Natural, de la Marina, Folklórico, Arqueológico, el Museo de la Prisión; Palacio del Gran Maestre (con su valiosa colección de armas) que hoy es sede del Parlamento, entre muchos otros. Los sibaritas también encontrarán buenas razones para organizar viajes a Malta. La culinaria local tiene influencias de la cocina italiana, turca, española, y sus ingredientes principales son las verduras mediterráneas, pescado y conejo.
Otra tradición es la artesanía en piedra (porosa y amarilla) de la cual podremos encontrar geniales souvenirs. Las festividades maltesas son en su mayoría religiosas, siendo católica el 98% de la población. Pero eso no quiere decir que el colorido, la música y la alegría este prohibidos: nada más falso. De abril a septiembre se celebran las llamadas Festas, con cada comunidad honrando al santo de su parroquia. La Pascua también cobra gran importancia en Malta, con la gente disfrazada de personajes bíblicos. El 29 de junio es la fiesta de los patronos de la isla; San Pedro y San Pablo.
Sus festividades conocidas como L'Imnarja empiezan varios días antes. El Malta Jazz Festival se realiza cada tercer fin de semana del mes de julio. El 8 de septiembre se celebra en Grand Harbour una regatta, recordando el cese de la ocupación turca con música y fuegos artificiales. No olvidemos los carnavales, con coloridas carrozas, desfiles y demás. Las playas de Malta merecen una mención aparte. Con aguas templadas y cristalinas, son ideales para el buceo. La Gruta Azul o Blue Grotto es una enorme gruta dentro de los acantilados.
En Gozo, visitemos la impresionante Azure Window (inmenso agujero de formación natural en la roca, en forma de ventana) y el Templo Megalítico de Ggantija que es considerado la estructura independiente más antigua del mundo (3.500 a.C). La pequeña isla de Comino es rica en biodiversidad, y ahí veremos la hermosa Laguna Azul, donde según el mito Circe retuvo a Ulises, el protagonista de la Odisea. Malta también cuenta con vida nocturna, concentrada en Paceville; Sant Giljan (Saint Julian). Abundantes discotecas, restaurantes, bares, y hasta cines y pistas de bolos para los que quieran modernidad.
Al noreste de Italia otra región repleta de atractivos turísticos nos espera. Se trata de Croacia. Con sus paisajes de olivos y pinos, pueblitos de pescadores, bellas playas y abundante patrimonio reflejado en sus siete parques naturales y seis lugares declarados “Patrimonio de la Humanidad”; nos ofrece múltiples alternativas de ocio y relax. No en vano el turismo y los viajes a Croacia aumentan considerablemente cada año.
A nuestra disposición están diversas opciones para practicar deportes de aventura, como ciclismo, canotaje, vela, senderismo, equitación, golf, buceo y montañismo; entre otros. La gastronomía local es muy valorada, con variedad de jamones y embutidos, quesos, anchoas y sardinas en salmuera, aceite de oliva, carnes de caza y abundantes pescados. Son típicos los aguardientes caseros como el Sljivovica (orujo de ciruelas) o el Travarica (orujo con hierbas), o la Bevanda; un vino tinto mezclado con agua.
El país está formado por 1.778 km de líneas costeras. Además existen muchísimas islas: un total de 1185 de las cuales sólo 66 están habitadas. El fondo submarino croata es de gran belleza, por la trasparencia de sus aguas (pertenecientes al Mar Adriático) y la rica flora y fauna, así como vestigios arqueológicos de le época en que griegos y romanos transitaban. El clima es templado, con veranos secos y cálidos; e inviernos lluviosos pero no demasiado fríos gracias a las altas montañas de la costa.
Entre los siete parques naturales de Croacia, tenemos por ejemplo al montañoso Parque Nacional de Risnjak, con sus numerosos linces, o al boscoso Parque Nacional de Paklenica donde vive el casi extinto buitre leonado. En el Parque Nacional de Plitvice se encuentran osos, lobos y ciervos, así como 16 bellos lagos que vierten sus aguas en impresionantes cataratas. En las Islas Brijuni se pueden observar cientos de aves y platas endémicas. También están el Parque natural de Lastovo, el de Kornati, o el Parque nacional de Mljet.
El nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO no se queda atrás, con maravillas como el núcleo histórico de Trogir, catedral de Santiago de Sibenik, Palacio de Diocleciano en Split, o basílica de Eufrasio en Porec (Istria). Pero sin duda el lugar más conocido internacionalmente de Croacia, es la legendaria ciudad de Dubrovnik. Este famoso destino es uno de los focos turísticos principales del Mediterráneo, conocida como “la perla del Adriático”. Está rodeada de murallas, al pie de la montaña de San Sergio.
Su casco histórico parece detenido en el tiempo, con pavimentos de mármol, callejuelas empinadas con largas escaleras, palacios, iglesias y museos por doquier. En todos los rincones de Dubrovnik, antiguamente conocida como Ragusa, nos toparemos con una inmensa riqueza artística e histórica.
Por si fuera poco, la UNESCO también ha proclamado Patrimonio de la Humanidad, pero en la categoría “Oral e Intangible” al Canto y música a dos voces en escala istriana, la marcha de los campanilleros de Kastav en el carnaval, fabricación de encajes en Croacia, la fiesta de San Blas, procesión Za Krizen (vía crucis) en la isla de Hvar, fabricación tradicional de juguetes de madera en Hrvatsko Zagorje, la procesión primaveral de las Ljelje/Kraljice (reinas) de Gorjani, el Sinjska Alka (torneo de caballería en Sinj) y la elaboración del pan de especias en el norte de Croacia.
Viajar a Túnez es siempre sinónimo de excelentes playas y de un exuberante paisaje que deleita a propios y extraños. De entre todas sus ciudades, Mahdia goza de una tranquilidad y un pasado histórico sin parangón. Su formidable situación en el mapa, la convierten en un destino turístico inimitable que reúne un buen puñado de razones para pasar unas vacaciones de ensueño. Entre los hoteles en Mahdia, destaca especialmente el Nour Palace, perteneciente a la cadena Vincci Hoteles.
El alojamiento del hotel dispone de estupendas prestaciones, como unas insuperables vistas al mar, jardines o un impecable campo de golf. Por otro lado, en sus instalaciones se puede visitar un centro de Talasoterapia, en el que cliente puede disfrutar de tratamientos de belleza y anti-estrés con agua marina. Esta saludable alternativa se completa con una galería comercial, una inmensa piscina y salas de espectáculos y discoteca.
Mahdia siempre ha sido un importante enclave estratégico, pues está situada en una rocosa península a 200 kilómetros al sureste de Túnez. La pequeña ciudad cuenta con muchas cosas interesantes que ver. Desde la Gran Mezquita, construida en el año 921 y edificada por los fatimíes, hasta Skifa el Kahla, una espectacular puerta fortificada que da acceso a la medina de Mahdia y que es lo único que pervive de la ciudad original, ofreciendo al viajero vistas inimaginables. También podemos darnos un paseo hasta el Museo del Tapiz o al Museo de las Artes Tradicionales, espacios que nos permiten adentrarnos en las tradiciones, costumbres y oficios de los habitantes de esta ciudad a lo largo de su rico pasado.
Mahdia es un paraíso para la tranquilidad en todos los sentidos. Su cercanía al mediterráneo y la extraordinaria belleza de sus callejuelas, silenciosas y empedradas, manifiestan una motivación especial para el turista y el viajero que también puede disfrutar de todo su esplendor gracias a los cruceros Mediterráneo. Si a todas estos atractivos, sumamos las exquisitas instalaciones del Vincci Nour Palace, visitar Mahdia puede resultar una gran elección para disfrutar de unas vacaciones inolvidables ¿A qué estás esperando?
El encanto del mediterráneo es único en el mundo. Millones de turistas lo visitan cada año, deseos de impregnarse del poderoso sol, bello mar, exquisita gastronomía y un legado cultural inmenso en toda la zona.
Un buen ejemplo es Túnez, el país más pequeño del Magreb o Poniente del Mundo Árabe. Se ubica entre el oriente de la cordillera del Atlas y el mar Mediterráneo. Casi el 40% de su territorio está ocupado por el desierto del Sahara, siendo el resto terreno apto para el cultivo así como costero en 1.300 kilómetros.
Este pueblo tiene una rica historia, siendo los romanos, fenicios, árabes y hebreos algunas civilizaciones que acá se establecieron. Esta mezcla generó una cultura muy variada y polifacética. En la capital está la Medina de Túnez, un laberíntico y apasionante mercado con mezquitas y tiendas. También el Museo del Bardo, con una gran colección de mosaicos de diversas épocas históricas.
En Cartago están las Termas de Antonino, que fuera uno de los lugares de baño más importantes del Imperio Romano. El pintoresco pueblo de Sidi Bou Saïd es otra parada obligada. En Mantmata visiten las casas Trogloditas; y en El Jem el anfiteatro romano; donde se rodó la oscarizada película Gladiator. Existen danzas tradicionales como Raqs al Juzur o Raks al Balas (danza del Jarrón). Otras manifestaciones artísticas con la artesanía donde destacan las alfombras y la alfarería.
El imponente estilo arquitectónico va desde construcciones romanas y púnicas hasta musulmanas, casas alpinas de tejas rojas y corredores bereberes al sur. Los hammam (baños públicos) son una tradición muy difundida. Otra muestra de la riqueza cultural son los numerosos festivales musicales que se efectúan en Túnez. Una razón más para animarnos a pasar Vacaciones en Túnez.
Pero también existe una considerable riqueza biológica siendo uno de los 13 sitios del Mediterráneo con mayor biodiversidad. Por ejemplo está el parque de Ichkeul; Patrimonio Mundial de la UNESCO, así como 16 reservas naturales protegidas. No olvidemos la cascada de Tamerza, el lago salado de Chott El Djerid, oasis de Montaña de Chebika o el desierto de Douz con sus impresionantes dunas.
La isla de Mykonos, en Grecia, es otro rincón del Mediterráneo que debe ser visitado. De acuerdo a la rica mitología griega en este lugar el dios Zeus se enfrentó a los Gigantes; lo que de por si es un dato muy interesante. Con su paisaje árido pero con bellas playas, guarda todo el encanto del archipiélago de las Cícladas.
Con casitas blancas y cuadradas, callejuelas estrechas y pintorescas, muchos molinos de viento y cientos de iglesias (siendo la de Santísima Virgen Paraportiani la más importante); la vista que tendremos es única en el planeta. Por supuesto, la cultura se hace presente con varios museos, mientras que el cine y arte son bastante difundidos.
Este pueblo de pescadores con 105,18 km² de superficie es conocido como "la joya del mar Egeo". No le falta razón a este apelativo. Quizá el encanto principal de Mykonos es la mezcla de apacible y romántico lugar; como la Pequeña Venecia que está llena de elegantes casas con balcones de madera al borde del mar; con el de un isla cosmopolita de divertida vida nocturna y mucha popularidad entre el jet-set internacional.
Pasar nuestras Vacaciones en Mykonos nos llenará de satisfacción, pues existen magníficas playas. Desde la pequeña población de Platis Yalos salen barquitas a todas ellas. Tenemos algunas muy tranquilas como las de Kapari, Houlakia, Agios Ioannis, Psarou, Playa de Elia, Agrari o la de Panormos.
Pero también, según las preferencias del visitante se puede optar por otras mucho más concurridas como Platis Gialo, Paranga o la ruidosa Megali Ammos con muchos niños y cercanía a la autopista, y las absolutamente fiesteras Paradise y Super Paradise. Las hay también muy equipadas con hoteles, restaurantes y demás como la Platis Gialos, o ideales para deportes acuáticos como Kalafatis, Ornos, Ftelia o Lia. Está también la de Agios Sostis para los aficionados al nudismo.
El pueblo de Mykonos tiene además un pequeño museo arqueológico, otro folklórico y uno naval. La sur de la isla (Lino) se conservan las interesantes ruinas de Portes, y en Paleocastro hay restos de una antigua fortificación.
Dos maravillosos destinos del mediterráneo nos esperan, solo hace falta animarse.
Ya hemos hablado sobre la posibilidad de eliminar el estrés en los balnearios de la costa norte española, ahora te presentamos los mejores balnearios del mar Mediterráneo, los lugares perfectos para pasar un momento de relax, recuperar la salud y acentuar nuestra belleza natural.
En el litoral de Cataluña, en el noreste de España encontramos una amplia variedad de opciones. En la costa brava de Girona se encuentra el Centro Hidroterapia GEM en Lloret de Mar, un municipio de larga tradición marítima y donde además podra visitar sus playas de aguas transparentes con arenas gruesas doradas y rodeadas de hermosos entornos naturales, entre ellas están: Lloret de Mar, Fenals, Sa Boadella, Santa Cristina y Treumal.
En las costa de Barcelona se ubica el Balneario Titus en la pintoresca localidad de Arenys del Mary el Balneario Hotel Colón en Caldes d'Estrac. Ya en la costa dorada de Tarragona encontramos el Balneario de Coma-Ruga a un paso de la playa de Coma Ruga de El Vendrell; y las Termas Montbrió, en Montbrió del Camps, donde basta recorrer 8 kilómetros para bañarse en el Mediterráneo.
En el litoral de la Comunidad Valenciana, se ubican los balnearios de Villavieja que ofrecen sus aguas termales a 7 kilómetros de las playas de Nules, en el provincia de Castellón. En Andalucía, en la localidad de Pechina puedes disfrutar de los beneficios del Balneario de Sierra Alhamilla. No olvides que no debes descuidar tu salud y bienestar, y que mejor forma que atenderlos que visitando los balnearios del mar Mediterráneo.