Ciertamente, muchos esperábamos ver mucho más del "siete veces campeón del mundo" en su regreso a la Fórmula 1, sin embargo, hasta el momento hemos tenido que conformarnos con pequeños chispazos de talento y emoción. Y es que este no parece ser el tan soñado retorno de Michael Schumacher a la máxima categoría del automovilismo, el alemán no ha obtenido los resultados que muchos auspiciábamos; pero aún así, el espíritu luchador del Kaiser está lejos de caer y desaparecer.
Schumacher ha afirmado que aún tiene que adaptarse a las nuevas tecnologías que han inundado la Fórmula 1, además de alcanzar un ritmo de competencia que le permita luchar por un lugar en el podio. Es por eso que el piloto de Mercedes tiene como objetivo el campeonato mundial para la temporada 2011.
"Como ya dije el día en que anuncie mi regreso a la F1, mi objetivo es ganar el título. Ese es mi objetivo y por eso estoy aquí. Existen expectativas, pero tenemos que ser realistas y comprender que probablemente son imposibles de alcanzar. Estar fuera tres años y comenzar en el punto donde termine, con un coche que no me lo permite, no es ser realista. Me va a llevar mi tiempo. Los altibajos forman parte del automovilismo, pero estoy muy confiado de que podre llegar al título."
Lo dicho, Schumacher no tiene planes para retirarse luego de esta temporada, todo lo contrario, el piloto alemán tiene la firma convicción de alzarse con el campeonato, tal vez no en esta temporada (eso es seguro) pero si en la siguiente. Si hay algo que ha caracterizado a Schumacher en toda su carrera es su incansable deseo de victoria.
No todos están contentos con el regreso de Michael Schumacher a la máxima categoría del automovilismo, y es que los resultados no son los esperados. El káiser, lejos de brillar como en sus buenos tiempos, está superando cada etapa sin pena ni gloria.
Llegado a este punto, lo más sencillo es encontrar alguna excusa y la de Schumacher parece apuntar al uso de los neumáticos. El alemán aun no se acostumbra a los nuevos neumáticos y los resultados son tangibles. Su participación en las etapas de clasificación no se traduce en posiciones alentadoras que le permitan disputar por lo menos el Q3 durante la carrera; es más, sus resultados son casi lamentables, el GP de Europa quedará registrado como el peor resultado del piloto en toda su historia en el Fórmula 1, toda una tragedia.
Las mejoras implementadas en el coche de Mercedes tampoco han conseguido cambiar la situación. Sin embargo Ross Brawn mantiene la calma y asegura que estás se dejarán notar en el futuro. A estas alturas ya nada es seguro, y el futuro del “siete veces campeón del mundo” parecer ser de lo más oscuro.
Una de las principales polémicas que ha dejado el Gran Premio de Mónaco ha sido el sospechoso adelantamiento de Michael Schumacher sobre Fernando Alonso. Aún cuando la carrera había llegado a su fin, nadie estaba seguro de si la maniobra había sido completamente legal y la interpretación del reglamento únicamente llegaba a más contradicciones.
Finalmente, y luego de varias horas reunidos, los comisarios de la competencia han llegado a la conclusión de que Schumacher infringió una falta sobre el reglamento. Es más, el alemán fue sancionado con 20 segundos de imposición, por lo que pierde el sexto lugar a favor de Fernando Alonso y queda relegado a la duodécimo posición.
En fin, la regla que Schumacher quebró se encuentra en el artículo 40.13, que indica que si el coche de seguridad sale a la pista durante la última vuelta de la carrera ningún piloto puede realizar adelantamientos hasta cruzar la bandera a cuadros. En resumen, con el safety car en la última vuelta no se permite ningún adelantamiento.
El reglamento parece ser estricto en este sentido y esta vez jugó en contra de Schumacher. Pero puede que este no haya sido el único elemento en contra del Kaiser, recordemos que uno de los comisarios de la competencia fue Damon Hill, y el británico no es exactamente un fanático del siete veces campeón del mundo.
Michael Schumacher, el “siete veces campeón del mundo” tiene un gran aliado en la Fórmula 1, y no cualquier aliado, se trata nada menos que de Bernie Ecclestone. El magnate de la Formula 1, ha salido a la palestra a defender al piloto alemán, afirmando que todos los que lo critican tiene un concepto muy errado.
Según Ecclestone, Schumacher puede conseguir mucho más durante los próximos GP del año, solo debemos de darle tiempo y comprender que se trata de un piloto de gran nivel, que ha estado alejado del nivel competitivo de la Fórmula 1 por varios años. Puede que sea cierto, después de todo, Ecclestone es un amigo muy intimo de Schumacher, y su opinión podría estar acompañada de mucha razón. Debemos tomar en cuenta también, que la tecnología que rodea a los monoplazas actuales es un tanto diferente a la que dominaba perfectamente Schumacher en 2006.
Lo cierto es que probablemente Schumacher no esté listo para luchar por el campeonato este año, tal vez el verdadero talento del alemán salga a la luz en 2011 o tal vez nos sorprenda durante algunas de las competencias que restan.
Hace algunos meses, salió a la luz una interesante iniciativa por parte de Ferrari, en la que se solicitaba a la FIA la inclusión de un tercer monoplaza por equipo para la temporada 2010. Esto para llenar el vacío que dejaban algunos equipos en salida y para combatir la llegada de nuevas escuderías al gran circo.
En su momento, la idea causó mucho revuelo en la Fórmula 1, sin embargo, la FIA jamás la llegó a tomar en cuenta y afirmó que con dos coches por equipo era suficiente. En fin, hasta ahí tenemos el contexto bien claro. Pues resulta que el ex - manager de Michael Schumacher, Will Weber ha salido ahora para afirmar que, de haberse aceptado la propuesta de Ferrari, el Kaiser estaría vistiendo ahora un mono rojo y no el de Mercedes GP.
“La conexión de Michael con Ferrari era y es extremadamente fuerte, así que nunca hubiera sido una tarea sencilla el separarle de ellos (Ferrari).”
Es claro que el corazón de Schumacher siempre fue rojo, pero al no tener un lugar dentro de la dupla de pilotos oficiales de Ferrari, era lógico que el alemán opte por trasladar su talento a otra escudería. Tal vez el cariño de Schumi por la escudería italiana sea muy grande, pero al parecer no era un idilio completamente correspondido.
Pero Weber ha ido incluso más lejos, llegando a afirmar que el objetivo del siete veces campeón no está en ganar el campeonato de pilotos en 2010. Pero sí en lograr una aclimatación que le permita disputar el triunfo en 2011, quizás para entonces decida volver a Ferrari, quien sabe.
El sueño de muchos ya es realidad y durante toda la temporada 2010, veremos al legendario Michael Schumacher nuevamente en competencias de Fórmula 1, pero esta vez defendiendo los colores de Mercedes GP. Las expectativas en torno a lo que puede mostrar el alemán en el asfalto son muy altas y desde ya se espera que su escudería sea protagonista de la temporada.
Los primeros test en Jerez han demostrado que existe un gran nivel de competencia, y que en Mercedes tendrán que esforzarse mucho más si desean ganar el título. De todos modos, “el Kaiser” se muestra optimista y asegura que existen grandes razones para que Mercedes GP se lleve la victoria este año.
Lo cierto es que la competencia será muy dura y Schumacher tendrá que dar mucho más de sí si desea mantener el ritmo de sus rivales, mucho más jóvenes y algo más adaptados al nivel de competencia actual. Si en el pasado existía una marcada rivalidad con Fernando Alonso, ahora tendrá que enfrentar a Jenson Button (actual campeón), Felipe Massa, entre otros.
Uno nunca puede, o debería olvidar su pasado, eso es algo que el “Siete veces campeón del mundo”, Michael Schumacher, tiene bien en claro. El piloto alemán ha confirmado que pese a haber firmado un contrato que lo liga a la nueva Mercedes GP, su corazón es aún rojo, pues gran parte de su glorioso pasado le pertenece a Ferrari.
Es verdad que el “Kaiser” ya lució el uniforme plateado de la Mercedes y tiene toda la mente puesta en ganar el mundial de pilotos para el equipo de Ross Brawn, sin embargo, nada de eso puede diluir el lazo de gratitud que une al alemán con la escudería roja.
"Una gran parte de mi historia es Ferrari y en lo más profundo de mi corazón soy rojo. Tuvimos una época fantástica y exitosa y mantengo regularmente el contacto con ellos. Sigo siendo un amigo, eso no cambia, pero en el campeonato luchamos contra ellos."
Como todo profesional, Schumacher ha prometido hacer todo lo posible para repetir parte del éxito conseguido con la escudería que ahora le toca defender. La verdad es que el regreso de una leyenda de la categoría de Schumacher no hace más que ponerle salsa a la edición de este año del mundial de Fórmula 1. El objetivo es claro para Brawn y su equipo: Ganar el mundial.
"Tenemos todo para lograrlo, pero una cosa es tener todos los ingredientes y otra, cocinar un buen menú, es decir, lograr buenos resultados. Pero con la experiencia de Ross Brawn, que el año pasado ganó el título, con Mercedes y toda su experiencia, su ‘know how’, sus cualidades y finalmente, conmigo, lo siento, pero sólo puede haber una meta: tenemos el objetivo y la misión de lograr el título."
Mercedes ha sido una de las primeras escuderías en presentar oficialmente a su equipo para el Mundial de Fórmula 1 del 2010. Tanto sus monoplazas como sus pilotos han posado para las cámaras, dejando retratar el nuevo aspecto de las “Flechas de Plata”.
Sin embargo, las imágenes podrían engañar a cualquier, pues no se trata del monoplaza oficial de la escudería, sino de un Brawn GP BP001, con una cara completamente nueva.
El Museo de Mercedes ha sido el escenario escogido para la presentación del equipo. Tanto Rosberg como Schumacher lucían los colores de la escudería con gran garbo y elegancia. Junto a ellos también se encontraban “los jefes” Ross Brawn y Norbert Haug, además de Dieter Zetsche, presidente de Mercedes-Benz.
El MGP W01 (nombre con el que será conocido el nuevo monoplaza de Mercedes) presentaba la legendaria coloración plateada, con ciertas tonalidades turquesa que adornaban parte de su carrocería. Como era de esperar, determinadas zonas del vehículo estaban cubiertas por publicidad perteneciente a unos de los principales auspiciadores del equipo, le petrolera Petronas.