Los dermatólogos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) desmienten algunos de los mitos más extendidos entre la población, sobre el cuidado del cabello.
"El cabello que cae con los lavados está previamente dañado o 'enfermo'. Esta falsa creencia es la que hace que muchas personas retrasen el lavado e incluso le tengan auténtico pánico. El pelo que cae al lavarlo, también lo haría al peinarlo o incluso con el simple roce de la almohada", explica José Carlos Moreno Jiménez, jefe de servicio del Hospital Reina Sofía de Córdoba y presidente electo de la AEDV.
"La única misión del champú es lavarlo, no dañarlo", añade el experto.
Además, sobre los champús anti-caspa, anti-caída, para cabello graso, seco, etc.: "Contienen principios activos orientados a cada uno de estos objetivos, sin embargo, no todos ofrecen los resultados que se esperan. Es mucho más efectivo el champú anti-caspa que el indicado para el anti-grasa", dice Moreno.
¿Sobre los productos que aseguran combatir la alopecia? "Lo único con base científica indicado para este trastorno es el minoxidil (de venta libre) y finasteride (a través de la indicación del médico); o tratar la causa que desencadena la alopecia. Así ocurre, por ejemplo, en los casos de anemia, en los que el médico recomendará tomar hierro", responde José Carlos Moreno.
Otro de los mitos más comunes consiste en creer que el uso de sombreros, gorras y cascos podría ser perjudicial porque “asfixia” la raíz y provoca la caída de cabello. Según el especialista, "el pelo recibe inervación por la raíz, no respira".
De los protectores contra las secadoras y las planchas, como los sérums y los sprays: "tienen un efecto muy limitado. Se recomienda utilizar estos aparatos lo menos posible y, cuando no quede más remedio, hacerlo a una temperatura baja y con una gran difusión, para evitar que el pelo se queme y termine rompiéndose".
Sobre los tintes permanentes e incluso semipermanentes: "Los temporales sólo impregnan el pelo en su cubierta externa y desaparecen con el lavado. Por eso no son dañinos, pero los permanentes penetran en la médula del pelo y duran hasta que el pelo se sustituye", expone el experto.
En cuanto al resto de los cosméticos capilares, como los fijadores, lacas, gominas o espuma, no son perjudiciales para el cabello, concluye Moreno.
Si estás en la lista de los que adoramos el chocolate; pero nos perdemos el gusto de comerlos cuando se nos apetece por los mitos que lo rodean, toma en cuenta lo siguiente.
Primero, este delicioso manjar es acusado de provocar la gordura, lo cual es completamente falso. El chocolate, consumido con moderación no favorece el aumento de peso. Todos los alimentos tienen calorías, algunos como es el caso del chocolate, más que otros, por lo que su consumo excesivo produce aumento de peso.
El chocolate aporta unas 500 calorías por cada 100 gr y el cacao soluble 350 calorías por cada 100 gr, por lo que es un alimento muy energético, pero no favorece el sobrepeso si se consume con moderación y dentro de una dieta equilibrada.
Luego hablamos de que el chocolate podría provocar la aparición del acné; pero si revisamos algunos estudios referentes a éste, nos encontraremos que son factores netamente hormonales o genéticos lo que desencadenan el acné.
También se le atribuía los problemas de caries, sin embargo, lo que provoca la caries es la permanencia del azúcar en la boca, y no su consumo en sí, lo cual puede evitarse con una buena higiene bucal tras la ingesta del alimento.
Por último, no se ha demostrado que sus componentes posean efectos fisiológicos que provoquen un consumo que pueda ser calificado de adicción.
Entre sus componentes están la teobromina (40 mr/100 gr) y la cafeína (1 mg/ 100 gr) que tienen efecto estimulante aunque se encuentran en mucha menor proporción que el té o el café. Este aumento del tono quizá sea lo que se nota en falta cuando deja de consumirse. También puede deberse a la feniletilamina, que aumenta los niveles de este aminoácido natural del cerebro y que tiene propiedades antidepresivas.
Bueno, con el tema aclarado, ahora mismo hecho mano a mi golosina favorita sin remordimiento alguno.
En este mundo tan amplio de las dietas, existen muchos mitos y verdades sobre los alimentos que engordan. La Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) reveló algunos datos básicos a tener en cuenta a la hora de ponerse en forma y cuidar la figura para este verano.
Y aunque no lo creas, una de las primeras revelaciones es que el pan no engorda, los alimentos “lights” no adelgazan y las galletitas suelen tener grasas hidrogenadas que dañan la salud. “El valor calórico del pan es de 4 calorías por gramo, como el de las proteínas, mientras que el de las grasas es de 9 calorías por gramo, por lo que a igual peso, los alimentos ricos en grasas son más calóricos que los alimentos ricos en hidratos de carbono”, dice la SAN.
Incluso recomiendan comer pan, pastas, arroz, legumbres o papas, porque todos estos nutrientes proporcionan hidratos de carbono que necesariamente deben cubrir el 50 % del total de calorías diarias.
Los especialistas en nutrición así lo advierten: el problema no es el pan, sino la cantidad que se ingiere y su acompañamiento, que es lo que en verdad engorda. Reemplazarlo por las galletitas tampoco ayudará, ya que suelen tener grasas hidrogenadas que son perjudiciales para la salud y porque sacian menos y se las consume de más.
Otra creencia que la SAN tira abajo es que los alimentos integrales no engordan, al señalar que aportan más fibra que los refinados, pero, a igual peso, aportan las mismas calorías. Si se los aconseja, no es como método para reducir calorías, sino porque la fibra mejora el tránsito intestinal, contribuye a reducir los niveles de glucosa y colesterol, y previene enfermedades como el cáncer.
Tampoco es cierto que los alimentos “lights” adelgacen. A igual porción, aportan menos cantidad de calorías que su equivalente normal, pero eso no significa que hagan perder peso. Es lo que ocurre con la mayonesa light, las papas fritas light, la manteca light o el paté light, que deben consumirse con mucha moderación porque siguen siendo muy calóricos en comparación con otros alimentos no light, observa la SAN.
Otro mito es que en una misma comida no se deben combinar hidratos de carbono con proteínas. “Prácticamente todos los alimentos son mezcla de hidratos de carbono, proteínas y grasas, por lo que no resulta lógico separar unos alimentos de otros cuando su propia composición es una combinación compleja”.
También es falso que tomar agua en la comida engorde, ya que como no aporta energía, eso es imposible, sin importar cuándo se la tome. Pero si se lo hace antes, puede provocar sensación de saciedad; y si se abusa de ella durante las comidas, puede demorar la digestión, porque diluye los jugos gástricos dice la SAN.
Además, es falso que las frutas de postre engorden. Siempre tienen la misma cantidad de calorías, sin embargo, si se las ingiere con antelación, sacian, por su fibra; y si se comen después, pueden afectar la digestión de otros nutrientes.
El mito de que el agua tónica engorda menos que otras gaseosas porque es amarga, también es combatido, ya que contiene 90 gramos de azúcar por litro, se recuerda. Y tampoco es cierto que el aceite de oliva no engorde; crudo o hervido aporta 9 calorías por gramo, igual que otros aceites.
Si tenías dudas acerca de algunos comentarios acerca del cuidado de tu cabello, aquí las despejaremos.
Sobre la limpieza del cabello, hay quienes piensan que lavarlo a diario acelera su caída, sin embargo, el pelo debe lavarse diariamente porque acumula grasa en el cuero cabelludo lo que puede provocar irritación y favorecer la caída prematura.
Hay otros que aseguran que el acondicionador provoca la caída del pelo; pero estos mejoran la cutícula del cabello y no favorecen a su caída. Los cabellos que aparecen en tus manos al usarlo, es porque el acondicionador desenreda esos pequeños nudos de pelo muerto.
Además, creer que al cepillarte la cabellera 100 veces obtendrás beneficios, estás equivocada, cepillarte tantas veces puede quebrar y tirar el cabello sano de tu cabeza, lo que favorece la pérdida prematura.
Utiliza productos adecuados según sea la naturaleza de tu cabello (seco, graso, con caspa, etc), no olvides emplear un buen acondicionador, aliméntate correctamente, pues al igual que nuestra piel, el cabello también necesita nutrientes y no olvides beber por lo menos 8 vasos de agua al día, para hidratarlo. Estos son los consejos que nada tienen de mitos para el correcto cuidado de tu cabello.