
La selección Holandesa ha estado marcada por una fama indeseada; la de “eterna aspirante”, como consecuencia de haber perdido en dos ocasiones la final de la Copa Mundial. En ambas ocasiones, la Naranja Mecánica era la gran favorita a ceñirse la corona, con aquel estilo fluido y majestuoso que se dio en llamar "futbol total".
"Hemos venido a Sudáfrica con el único objetivo de ganar el Mundial", declaró sin tapujos Eljero Elia, joven suplente de 23 años con gran potencial.
"Nadie te regala nada en un Mundial", aseguró Arjen Robben, cuya recuperación tras una lesión ha proporcionado a los holandeses un buen bloque ofensivo. Robben ha marcado dos goles en cuatro partidos desde que, en octavos de final, regresó al once inicial, y destaca como un hombre peligrosísimo en un equipo trabajador, sólido y resistente. "Tienes que emplearte con uñas y dientes para arrancar lo que buscas, y eso es lo que hemos hecho en nuestros partidos".
"Todos para uno y uno para todos: somos un bloque que trabaja unido, que juega unido, que lucha unido", comenta Giovanni van Bronckhorst, sobre el ambiente en la 'Oranje'
Kuyt tiene la última palabra, y la aprovecha para poner de relieve la nueva baza entorno a la cual se articula el grupo: "Somos un equipo paciente. No nos dejamos llevar por los nervios. Hasta el momento, esta cualidad nos ha servido de mucho, y confiamos en seguir haciéndolo".