¿Quién no ha estado afónico alguna vez? Ya sea por consumir bebidas muy frías, hablar demasiado fuerte, exponernos a bajas temperaturas, ingerir sustancias irritantes, beber alcohol o fumar; e incluso causas nerviosas somos susceptibles a sufrir una inflamación de la laringe o faringe, o hasta una amigdalitis que puede crearnos problemas con nuestra voz.
Al ser un problema frecuente, es bueno tener en cuenta algunos remedios naturales, pues abusar de las medicinas ‘de farmacia’ puede ser contraproducente. Algunos aliados completamente naturales, por sus valiosas propiedades antiinflamatorias, mucilaginosas y antisépticas, nos ofrecen un alivio efectivo y rápido.

Es necesario consumir algunos remedios caseros que ayuden en el tratamiento, las nueces y pescados azules tienen ácidos grasos omega-3, de reconocidas virtudes antiinflamatorias. También tenemos frutas como mandarina y naranja, que al igual que la calabaza y zanahoria son ricas en beta-caroteno, que nuestro cuerpo convierte en vitamina A para regenerar las mucosas.
El ajo y la cebolla son potentes antibacterianos y expectorantes. Podemos preparar con ellos un jarabe con dos cucharaditas de miel, colarla y tomarla en pequeñas dosis. Hierbas como la borraja, puerros y el llantén pueden ser usadas en infusión o para hacer gárgaras. La piña revitalizará los tejidos de nuestras cuerdas vocales: comámosla en rodajas o en zumo.
Con una cdta de tomillo en agua hirviendo más medio limón y si se desea algo de miel, tendremos otro gran preparado. Además también son efectivas (por su acción antiséptica y suavizante) las clásicas gárgaras de limón y sal. Se puede sustituir la sal por bicarbonato de sodio. No olvidemos que el humo del cigarro puede empeorar nuestro estado, así como hablar en un tono muy alto.

La sabia naturaleza, en su amplia gama de productos, nos ofrece muchas opciones para potenciar el entrenamiento físico. Entre estos complementos naturales, eficaces para incrementar el rendimiento y conseguir una ayuda extra a la ejercitación, encontramos el ginseng, el polen y la jalea real.
Como primera opción tenemos al Ginseng coreano, una raíz de origen chino que tiene funciones adpatógenas, es decir, que estimula las funciones naturales del cuerpo mediante su contenido de ginenósidos activos. Su utilización colabora en la recuperación de energía pudiendo causar una mayor sensación de hambre y sueño.
El Ginseng siberiano (eleuterocco), también actúa como adaptógeno y es usado por deportistas de resistencia para retrasar la fatiga y mejorar la recuperación tras el esfuerzo físico. Ginseng indio (ashwaganda), tiene efecto antifatiga y regula el sistema inmune.
Ginseng español (romero), nos brinda una gran vitalidad, ya que incrementa la energía, evita la depresión y retrasa el desarrollo de fatiga. Sólo prueba con incorporarlo a tus preparaciones y verás los resultados.
La jalea real con sus propiedades vigorizantes y reconstituyentes, actúa como antioxidante, lo cual significa una verdadera ayuda para los deportistas. El Polen, son una excelente fuente de nutrientes para los deportistas, ya que poseen carbohidratos, aminoácidos, vitaminas del complejo B, A, C y E, y minerales esenciales para el desempeño físico tales como el potasio, calcio, hierro y magnesio.
Con el transcurrir del tiempo y con un medio ambiente agotado, son cada vez más personas que se apegan el acuidado natural de su organismo.
El utilizar los beneficiosos efectos que producen ciertas plantas naturales en la salud, se está convirtiendo en el boom del momento.
Al parecer, quedarán atrás los productos manufacturados para dar paso a los productos orgánicos.
La llamada biocosmética, apuesta por crear productos naturales y respetuosos con el medio ambiente que ayuden a atenuar o desaparecer ciertos problemas de la salud.
El uso de los cosméticos de origen natural se ha incrementado en los últimos años como demuestra la última encuesta realizada por el Centro de Investigación sobre Fitoterapia.
Es así que podemos contar con las bondades de las plantas como el cacao, rico en activos antioxidantes, la orquídea con su extracto de aceite rico en ácidos grasos que mejora la oxigenación y aumenta la respiración celular, proporcionando un efecto hidratante.
El extracto de pepitas de frambuesa que actúa como un regulador de la grasa cutánea, la manzanilla que alivia y reduce la sensación de irritación de la piel, y la muy conocida sabila (aloe-vera) que ayuda a prevenir y curar el acne.
