
El grupo irlandés U2 se ha paseado por una calle que lleva su nombre en New York. La banda, una de las más populares del mundo desde mediados de la década de 1980, tiene su nombre grabado en Manhattan, en la 53rd Street.
Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, fue quien presidió en la noche del martes la ceremonia. Aunque será sólo de forma temporal, coincidiendo con la estancia de la banda irlandesa en la ciudad con motivo de su actuación en el ‘late show’ de David Letterman.
Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen, integrantes de la banda, se mostraron felices y sonrientes con los transeúntes y con los tantos medios que tomaban fotografías mientras sostenían unos carteles iguales al que se ya se puede ver en la esquina de la 53rd Street.
“Los Beatles tenían Penny Lane, Elvis vivía al final de Lonely Street. Nosotros estamos aquí, entre la 10th Avenue y la funky, funky Broadway, en algún lugar al sur de Duker Ellington Way y al norte de Joey Ramone Place nos encontramos a nosotros mismos donde las calles no tienen nombre”, manifestó Bono.
‘No line on the Horizon’, es el nuevo disco del grupo que se ha puesto a la venta esta misma semana y es el primer trabajo de los irlandeses en cinco años.
La diseñadora Diane von Furstenberg ha vuelto a triunfar en la semana de la moda de Nueva York. Durante el desfile, en Bryant Park, Diane von Furstenberg mostró su concepción de una diosa moderna. Vestidos ligeros y seductores en tonos safari, tops ajustados a la cintura con cinturones anchos, pantalones “harem” de seda al tobillo. Las lentejuelas inundan los minivestidos y los pantalones acampanados destacan en trajes sastre de tres piezas.
En cuanto a los colores, la modista mezcla naranjas y lilas, magentas sobre mostaza y azul, combinaciones en estampados de hojas, mariposas, flores y motivos abstractos.
Una colección bohemia, dedicada a Diana Vreeland, mito y musa, por liberar el armario de la mujer de prejuicios, y enfocada a una mujer con el porte de Diosa y la actitud de una artista.

Las fiestas navideñas ya comenzaron en New York con el tradicional iluminado del gigantesco árbol en las puertas del Rockefeller. La ceremonia contó con la presencia de algunas celebridades del mundo musical. Es el caso de nuestra querida Celine Dion, quien fue la estrella principal de la noche. Con su romántico y enamorador “My heart will go on” deleitó al público que asistió a esta habitual celebración, la cual da inicio a la fecha más hermosa del año: La Navidad.
Este inmenso árbol que se viste de gala con 33.000 pequeñas lamparitas y se corona con una hermosa estrella de cristal de 3 metros y 250 kilos de peso, fue donado por Joe y Judy Rivnyak, quienes lo tenían plantado en la puerta de su casa. Ahora se sienten felices y orgullosos al saber que su arbolito de 7 toneladas de peso y 25 metros de altura será apreciado por todo el mundo.
Yo adornaré mi árbol de casi 2 metros el fin de semana, tratando de imaginar como se verá ese gigante en vivo.
Vía: elpais.com