
Según informa Music News, el rapero Jay-Z se asegura personalmente de que sus guardaespaldas tengan su ración diaria de vitaminas. Para ello, el marido de la cantante Beyoncé les hace beber un batido proteínico de su propia cosecha.
Cada día, el multimillonario rapero pone en fila a los seis hombres que velan por su seguridad y la de su esposa y les entrega a cada uno un vaso con un batido de vegetales, fruta, germen de trigo y suplementos vitamínicos y proteínicos.
Y cuando está de gira, Jay-Z se asegura de que todos los hoteles que pisa tengan la receta del batido y la preparen a diario
Además, el exitoso empresario se encarga de que los trabajadores de su discográfica, Def Jam Records, estén siempre motivados con otro tipo de bebida.
"Tengo los Viernes de Bellini. Básicamente todos los viernes a las cuatro de la tarde todos nos tomamos unos bellinis, un cóctel a base de melocotones, frambuesas y champagne. El alcohol tranquiliza a todo el mundo", explicó el propio artista.
Y es que tratandose de las personas que cuidan nuestras espaldas, se tienen que tomar todas las medidas posibles, pues son ellos los que deben estar con los cinco sentidos bien alertas para reaccionar adecuadamente frente a cualquier peligro.

Un estudio, el primero llevado a cabo en humanos, liderado por Wolff Scholotz, de la Universidad de Southampton (Reino Unido) y que se publica en el último 'Child Psychology and Psychiatry', sostiene que los niveles de ácido fólico en el embarazo deben ser los adecuados, no sólo porque previenen los defectos del tubo neural, si no porque, además, podrían contribuir a reducir el riesgo de que su hijo tenga problemas de hiperactividad y aprendizaje.
"La conclusión más importante de nuestro estudio es que el estado de ácido fólico (la disponibilidad fisiológica de folatos) de la madre durante la gestación podría tener efectos sobre el comportamiento del niño, que parece ser el resultado de los cambios a largo plazo en el desarrollo cerebral prenatal", explica Scholotz.
“Las recomendaciones actuales son de al menos 400 microgramos de ácido fólico diarios antes del embarazo y durante las primeras 12 semanas. No tenemos ninguna evidencia para sugerir cualquier otra cosa", argumenta el experto.
El tamaño del bebé al nacer está determinado por una combinación de factores, como la dieta de la madre o su consumo de tabaco y otros genéticos. Ahora existen evidencias científicas que destacan que la circunferencia de la cabeza (un indicador de volumen cerebral) es uno de los mayores indicadores de hiperactividad, falta de atención y dificultades de comportamiento al nacer.
"Por lo tanto, examinar los efectos que tiene, por ejemplo, todos estos factores podría servir para adoptar medidas preventivas que tuvieran beneficios a largo plazo en la salud del bebé. De todos ellos, la nutrición de la madre ha despertado un interés particular debido a que la carencia de determinados micronutrientes ha demostrado estar vinculada a problemas de comportamiento en los niños", añade el científico.
Para el desarrollo del estudio, los científicos investigaron a 100 menores de una media de edad de 8 años con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y problemas de aprendizaje. Además, sus madres habían participado previamente, junto con otras 453 mujeres, en una investigación realizada por los mismos investigadores y en la que se examinó tanto su dieta como el tamaño de los hijos al nacer.
Los resultados arrojaron que tanto los niveles bajos de folatos como la menor ingesta de preparados artificiales del micronutriente en los primeros meses de embarazo se asociaron con una mayor incidencia de hiperactividad y de problemas de aprendizaje en los hijos. Lo mismo sucedió con la 'medida' de la circunferencia del cráneo del bebé. Menores niveles de la vitamina se asociaron a tamaños craneales más pequeños.
"No podemos determinar qué niveles de ácido fólico son los potencialmente preventivos de estos problemas, sin embargo, sí sabemos que controlar otros factores ambientales pueden reducir las posibilidades de problemas de comportamiento en los menores. Si una mujer embarazada se siente bajo presión, y considera que esto podría perjudicar a su hijo, debe preguntar a los expertos lo que puede hacer para reducir sus niveles de estrés. El aprendizaje de métodos de relajación y las técnicas de manejo del estrés, reducen los niveles de tensión", agrega.
"El estrés no debe conducir a cambios de comportamiento que puedan tener efectos negativos en el niño. Comer una dieta equilibrada, tomar suplementos de folatos, no beber alcohol y no fumar, son las medidas que deben mantener las mamás durante el embarazo", concluye Wolff Scholotz.
Basada en alimentos con certificado bio, tiene efectos depurativos y vigorizantes para la piel, además de ser un aliado para mantener la forma y tonificar la piel. Por esta razón, seguir el boom y consumir productos de agricultura y ganadería ecológica puede resultar tan beneficiosa tanto para nuestro organismo como para la salud de nuestro planeta.
Al cultivar los alimentos de una forma natural y recolectarlos cuando están
maduros, tienen más nutrientes, mejor sabor y son más seguros, ya que están libres de
pesticidas, nitratos, plaguicidas, productos químicos de síntesis, metales pesados y otros contaminantes. Los reconocerás porque llevan en su etiqueta el logo bio, ecológico u orgánico.
La dieta ecológica produce menos toxinas y no bloquea tanto los órganos
de eliminación, previniendo impurezas y sequedad en la piel. Además, genera menos radicales libres, ralentizando el proceso de envejecimiento. Como exige un mayor consumo de productos frescos de estación, aporta más vitaminas y minerales antioxidantes.
Con un sabor más intenso y natural y con un mayor valor nutritivo, los alimentos ecológicos sacian más y ayudan a seguir un régimen equilibrado y sin excesos. Y al utilizar técnicas de cultivo y de ganadería tradicionales se evita el uso de toda una serie de sustancias que alteran y deterioran el medio ambiente.
Como para los humanos la dieta es la vía de exposición más importante a sustancias químicas acumulativas que pueden provocar problemas de salud (cáncer, defectos congénitos, asma, alergias, enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, etec), tomando alimentos procedentes de la agricultura ecológica podemos protegernos y evitar en parte esos riesgos.
Los alimentos biológicos tienen un reglamento específico en la Comunidad Europea
y deben cumplir unas normas legales dictadas por ella. Cada país y comunidad autónoma las adapta y modifica para crear las suyas propias y dispone de un organismo regulador que vigila su cumplimiento y facilita a cada operador una numeración de control que se incorpora al etiquetado.

Aunque mucho desconozcamos el tema, existe un nuevo desorden alimenticio que poco a poco está ganando terreno entre las personas que buscan consumir sólo alimentos “sanos” y que, en casos extremos, puedes llegar a ser tan peligroso como la anorexia y la bulimia.
Nos referimos a la ortorexia, término acuñado por el doctor estadounidense Steven Bratman, para calificar como trastorno alimenticio la obsesión de comer comida considerada saludable por la persona, desorden alimenticio que, según el especialista, puede causar la muerte.
Las personas que la padecen excluyen de su dietas, grasas, harinas, carnes y condimentos, dejando importantes nutrientes de lado. Los ortoréxicos se limitan a consumir sólo frutas y vegetales y tienen una preocupación extrema por la forma en cómo se prepararon sus alimentos, qué ingredientes tienen, hasta que utensilios reutilizaron para cocinarlos y servirlos.
Lo peligroso en este caso, es que las personas que padecen este desorden no son capaces de romper el régimen por un día y comer algo considerado “prohibido para ellos” (una hamburguesa, por ejemplo), y pierden mucho tiempo durante el día pensando en los alimentos que pueden comer sin que les haga daño, así como la cantidad que consumirán y la mejor manera de prepararlos.
Por otro lado, el concepto de Bratman ha sido criticado por algunos científicos, quienes argumentan que el deseo de una dieta saludable es considerado en el mayor de los casos benéfico y que esto no indica una patología psicológica. Sin embargo, comer sano no significa dejar nutrientes y proteínas, esenciales para el buen funcionamiento del organismo, sino más bien tener una dieta totalmente balanceada. Todo extremo es siempre perjudicial.
¿Conoces alguna persona que padezca este desorden?