Si el embarazo trajo consigo sensatez para la hija menor de los Spears, enhorabuena. Y aunque al principio - como toda mujer embarazada - Jaime Lynn (de tan sólo 16 años), experimentó el cambió radical en su cuerpo, emociones, sentimientos y muchas veces, afectada por su inmadurez, concurrió a fiestas donde se la vio fumar y beber alcohol a pesar de su estado de gestación, parece que ha sentado cabeza y esta vez pretende tomar las cosas muy en serio.
Lynn dio una agradable noticia a sus padres – los cuales se encuentran muy preocupados por los problemas que aquejan a su hija mayor, Britney Spears – al graduarse con éxito y pasar los exámenes GED con notas satisfactorias.
Una amiga nada discreta, que al parecer también se encuentra muy feliz con los resultados de su amiga Jaime, comentó que a la actriz de “Zoey 101” le fue muy bien en la graduación de la “pre” y ahora sigue la universidad.
“Ella ya obtuvo su diploma. Ella no pierde el tiempo. Las personas no la conocen, cuando algo se le mete en la cabeza, lo hace realidad…”
Pero que bueno escuchar eso, entonces aprovechemos y metámosle en la cabeza que debe seguir adelante, consolidando un buen futuro por su bien y sobre todo por el bien de su bebé.