El quiromasaje o comúnmente conocido como el masaje con las manos, reúne una serie de técnicas que tiene como objetivo principal reducir los dolores musculares ya sea por falta de tonicidad, por tensiones y por el temido estrés.
El masaje se aplica sobre la piel y puede ser transmitido por la presión mecánica de las manos, a los diferentes órganos y tejidos del cuerpo. Este tipo de masaje, utiliza fricciones sobre la piel, presiones, percusiones, estiramientos, vibraciones o combinaciones de éstos, dependiendo la finalidad concreta de la sesión.
Entre los beneficios de esta terapia están el de relajar tensiones, para prevenir posibles lesiones o tratar la misma una vez que ya se posee (muy importante en el mundo del deporte), mejora la postura corporal, facilita la recuperación y favorece la flexibilidad del cuerpo.
Además, el quiromasaje puede ser de gran ayuda para los individuos con problemas circulatorios, ya que mejora el flujo sanguíneo, alivia el dolor puntual o generalizado y permite relajar el cuerpo, todo lo cual beneficia el músculo cardíaco y la irrigación corporal.
Conociendo todos estos beneficios, no dudes en ofrecerte un tiempo de relax y salud para tu organismo.
Fangoterapia, un tratamiento de belleza cuyo principal componente es el barro o la arcilla, es un procedimiento por el cual alimentas tu piel con las sales minerales más esenciales.
Muchos profesionales, han asegurado que esta terapia constituye un gran beneficio para las personas, consiguiendo estimular las funciones naturales del cuerpo. Sus propiedades son capaces de refrescar, purificar, absorber y cicatrizar la piel.
A su vez, el barro es capaz de absorber toxinas y de combatir los problemas de envejecimiento y de celulitis. Es recomendado para tratamientos de flacidez, arrugas o estrías, esto acompañado de una dieta equilibrada que contenga verduras, frutas y una buena cantidad de agua, por lo menos dos litros diarios.
Entre otros de sus beneficios, limpia el cutis y el cabello de impurezas y grasas acumuladas, cabe destacar también que es un buen remedio contra el acné y las dolencias de órganos internos.
Si deseas empezar a utilizar este tratamiento, tienes que tomar un baño en fango cada tres meses aproximadamente, para que las células muertas vayan desapareciendo poco a poco, y la piel quede limpia y tersa.
Es más que sabido que el helado es el postre favorito a la hora de elegir uno. Sin embargo, no debemos consumirlo sólo por sus riquísimos sabores y su cremosa textura, pues aparte de satisfacer nuestro paladar, los helados también poseen muchos beneficios.
Siendo la leche el compuesto principal de los helados, estos son una fuente generosa de calcio (nutriente que nos ayuda a fortalecer los huesos). En el caso de los helados de yogur este beneficio aumenta, pues se hacen a partir de leche fermentada que contiene gran cantidad de bacterias que ayudan a regular la flora intestinal y por lo tanto mejorarán nuestro tránsito intestinal y el intestino funcionará mejor.
Otro de sus componentes, vienen a ser la gran variedad de frutas utilizadas para otorgarles ese sabor que derrite nuestro sentido del gusto. La frutas le dan al helado un mayor aporte de vitaminas y componentes electrolíticos que nos ayudan a realizar la digestión.
Además, frente a un problema de inflamación de amígdalas, los médicos suelen recetar la ingesta de helados. Al ser este un alimento frío, ayuda a cicatrizar y bajar la inflamación sobre todo en los pacientes que han sido sometidos a una extirpación de amígdalas.
El agua es un elemento vital muy importante para el correcto funcionamiento del organismo. Este liquido actúa como hidratante, transportador de nutrientes, soporte para toda la actividad celular, vehículo para excretar sustancias de desecho, aparte favorece una correcta digestión, previene el estreñimiento, mantiene el buen funcionamiento de los riñones, además de regular la temperatura corporal y eliminar las toxinas a través de la sudoración.
Es tan importante beber agua que La Organización Mundial de la Salud, junto a numerosos especialistas recomiendan consumir entre 2 y 3 litros de agua al día, dependiendo de la actividad física, el peso y el sexo.
La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, recomienda en lo posible, beber agua con un contenido adecuado de minerales. El agua mineral es de origen subterráneo, que llega al consumidor con la misma pureza, riqueza mineral y propiedades saludables que tiene en la naturaleza.
“El contenido en minerales y oligoelementos confiere a las aguas minerales propiedades terapéuticas específicas” afirma la doctora Carmen Pérez Rodrigo.
Con el objetivo de ofrecer pautas básicas que permitan mejorar el estado de hidratación de los españoles, el Observatorio de Hidratación y Salud ha editado su “Decálogo de Hidratación”.
1. Estar bien hidratado es siempre esencial para la salud, se realice o no actividad física y en cualquier época del año.
2. El balance hídrico de nuestro organismo debe ser equilibrado: la cantidad de líquido aportada tiene que ser la misma que la perdida o eliminada.
3. Conviene beber al menos 2,5 litros de líquido al día. Diariamente perdemos entre 2 y 3 litros de líquido a través del sudor, la orina, la respiración y la transpiración de la piel.
4. Si se realizan actividades y esfuerzos físicos notables, conviene aumentar estas cantidades, o si se vive en zonas con clima cálido y húmedo.
5. Hay que intentar evitar las pérdidas excesivas de líquidos y no pasar largos períodos de tiempo sin ingerir bebidas. En épocas de calor no exponerse al sol innecesariamente ni realizar ejercicio físico en las horas centrales del día.
6. Los niños son muy vulnerables a la deshidratación: hay que asegurar que beban en abundancia agua y otras bebidas.
7. Las personas mayores, al presentar una menor sensación de sed, y las personas dependientes también son especialmente sensibles. Hay, por lo tanto, que controlar que ingieran líquidos regularmente.
8. Las personas que pertenezcan a un grupo de población con un estado fisiológico particular, como las mujeres embarazadas y, como citábamos antes, niños y personas mayores; o que realicen actividad física, deben ingerir líquidos, preferentemente en forma de agua, de manera frecuente y recordar no consumir bebidas alcohólicas para mantener una correcta hidratación.
9. Incluir el mayor número de bebidas posible ayuda a que la ingesta total de líquidos sea la adecuada. Para las personas sanas y dependiendo de la edad y de la actividad física, además de agua, consumir infusiones, refrescos, zumos, lácteos, caldos..., puede ayudarles a conseguir la cantidad de líquidos que necesitan. El sabor de las bebidas también estimula un mayor consumo de líquidos.
10. Conviene preguntar a los especialistas de la salud, la dietética y la nutrición sobre cómo hidratarse correctamente, especialmente en los casos antes citados: niños pequeños, mujeres embarazadas, personas mayores y enfermas.