
Los altos tacones de los zapatos del diseñador español les jugaron una mala pasada a las modelos. Los diseños de Manolo Blahnik provocaron más de un tropiezo a varias modelos durante uno de los desfiles de la Fashion Week de Nueva York.
En un acto de solidaridad con sus compañeras que habían tropezado, todas las modelos terminaron por descalzarse y desfilaron con los zapatos en la mano al final de la pasarela, lo que les valió el aplauso de los asistentes. Fue en el desfile de las propuestas que presentó el diseñador de origen colombiano Brian Reyes, cuando una de sus modelos se tropezó por los altos tacones, recogió sus zapatos y siguió desfilando, pero poco después el mismo incidente le ocurrió a otras dos de sus compañeras.
Las modelos de Brian Reyes y los taconazos de Blahnik no han sido las únicas en dar un traspié durante esta semana de desfiles de Nueva York, pues ya más de un tropiezo dieron entre tres y cinco de las chicas de Max Azria en sus propuestas para Hervé Léger, que se fueron al suelo por la mala combinación de pasarela en tarima de madera y sandalias y botines con tacones de 15 centímetros con plataforma.
Sin embargo, este no fue el único percance en las pasarles, algo similar le ocurrió a una de las maniquíes de Carolina Herrera y el mismo miércoles a otra del desfile de Oscar de la Renta.
No hay nada que decir al respecto, esos son gajes del oficio.
La positiva iniciativa de impedir que las modelos de ´talla cero´ desfile en las pasarelas británicas ha fracasado porque capitales de la moda como Nueva York, París y Milán la consideraban poco práctica y no han querido sumarse a esta causa que llama a reflexión, considerando todos los problemas psicológicos y de salud que pasan las modelos por llevar esa delgada contextura.
Según dicha iniciativa, si una modelo deseaba participar en un desfile, debía presentar un certificado médico que avalara su buen estado de salud. Al respecto, la directora ejecutiva del Consejo de la Moda Británica, Hillary Riva, explica en una carta las dificultades para ponerla en práctica por la falta de tiempo de las modelos para conseguir el certificado a la vez que produciría una posible sensación de verse discriminadas.
Por el contrario, la Pasarela Cibeles de Madrid, lleva aplicando desde hace dos años una normativa que exige a las modelos un índice de masa corporal superior a los 18, el mínimo establecido por la Organización Mundial de la Salud, para consider sana a una persona.
Con la propuesta de Londres las modelos debían pagar entre 318 y 636 dólares por uno de los certificados de salud, que habrían tenido además que renovar anualmente. Algunas modelos protestaron en privado y dijeron que a veces ganaban menos que esas cantidades por participar en un desfile.
¿Qué piensas de estas modelos tan delgadas?