Ambiciosos proyectos en la creación de películas 3D, calificados como una autentica revolución en el mundo del cine, podrían ver su futuro en peligro.
Empresas como Walt Disney que tiene 15 películas 3D en proyecto y Twentieth Century Fox quien ha invertido nada menos que 200 millones de dólares en “Avatar”, película espacial en 3D dirigida por James Cameron; estarían viendo que sus posibilidades de inversión no serían recuperadas en el plazo que ellos estiman.
Estas películas de alta resolución y en formato tridimensional deben ser proyectadas en salas 3D especialmente diseñadas para esta tecnología. Se estimó que en el estreno de Avatar habría en Estados Unidos 6000 salas listas para la proyección de esta película. Hoy sólo hay 700.

A pesar de que el cambio de formato supondría también un alivio para los productores en su guerra contra la piratería y que algunas distribuidoras acordaron donar a los empresarios cerca de 800 dólares por cada copia de filme que proyecten con el sistema digital, este incentivo no ha dado vuelta al pesimismo de algunos expertos que creen que esta no es una apuesta seria.