Suponemos que para no entorpecer el descanso ni el sueño de su amado hijo de tres meses, la cantante canadiense y su marido hacen de su piscina su otra alcoba, donde dan rienda suelta a su incontrolable pasión.
Christina Aguilera, que se estrenó como madre hace tres meses, cuando Max Liron (su primer hijo) llegó al mundo, no quiere por ningún motivo que la llama del amor entre ella y su esposo sufra algún tipo de bajón. Ahora que toda la intimidad, con la que gozaban en su hogar (antes de la llegada de Max) se ha visto un poco afectada, no tiene problema en usar su piscina para tener relaciones con su marido.
Lo malo es que tanto grito y gemido de placer interrumpe el descanso de sus vecinos, quienes pidieron a la artista moderar un poco el ruido que hacen. "Estamos contentos de que ellos sean felices, pero podrían ser un poco menos ruidosos, la mansión en la que viven, esta rodeada de otras viviendas en las que vive gente de edad y a las que no les gusta oír esos ruidos mientras cenan”, señaló la fuente a la revista.
Al parecer, alrededor de la media noche, los amantes escapan de su casa y corren desnudos hasta la piscina en donde dan rienda suelta a la pasión: "No sólo nadan en la piscina, ríen, gritan y hacen ruidos sexys en el agua", añadió el informante.
Para el amor y la pasión todo sitio es bueno; pero no se debe atentar contra la tranquilidad de las personas que nos rodean. Si quieren pasión dentro del agua, una buena alternativa sería un jacuzzy grande dentro de su mansión y asunto resuelto.