No se puede negar que la cantante británica – toda una promesamusical cuando dio el gran salto a los escenarios -, se está perdiendo en el abismo de sus adicciones. Cada vez más delgada, ida en sus pensamientos, afónica y particularmente nerviosa, ofreció un pobre concierto aunque para sus miles de seguidores era lo que esperaban.
En la primera noche del Rock in Río Lisboa, Amy Winehouse, era la cantante más esperada del concierto, el público gritaba de auténtica emoción y fervor para ver la aparición de una de las voces más hermosas; pero se llevaron terrible decepción.
Winehouse, de 24 años, entró al escenario con su acostumbrado look y un corazón en el cabello con el nombre de su encarcelado marido, a quién al parecer le dedicaba un homenaje y pedió disculpas por su afónica voz aduciendo que mejor hubiera sido cancelar el concierto.