La madre de la desmejorada Britney Spears viajó a Los Angeles, para tener una reunión con su hija y el manager de ésta, en busca de una solución para los problemas que atraviesa (su hija). Muy preocupada, Lynne tomó un vuelo desde Lousiana, para estar cerca de Britney.
Desde que la polémica cantante perdió los derechos de visita a sus hijos, ha caído una y otra vez en estados depresivos, situación que su madre decidió no ignorar más y junto a Sam Lufti (manager de la cantante), tuvo una conversación con Britney.
Sin embargo, la conversación no fue del todo tranquila, pues el tema que más alteró a la cantante fue la petición (de su madre y manager) de separarse de su actual compañero sentimental, el fotógrafo Adnan Ghalib. Tal fue el disgusto de la “ex princesa del pop”, que salió raudamente de su hogar y se sentó a llorar a las afueras de su casa, esperando que Ghalib la recogiera.
Según declaraciones de Barbara Walters (presentadora de televisión), Sam Lufti le habría comentado que su representada también tuvo una cita con el psiquiatra. El especialista aseguró que los problemas mentales de Briyney tienen solución, si ella esta dispuesta a ser tratada.