Tanto se especulaba sobre el compromiso y boda del príncipe Alberto de Mónaco, que al final todo fue un simple rumor. Inclusive la prensa se adelantó a contarnos los pormenores de la ceremonia, la fiesta, el banquete y hasta sabíamos donde se hospedarían los familiares más íntimos de la pareja.
Sin embargo, Alberto de Mónaco no adelantó nada de nada en la celebración de su cumpleaños número 50, fecha que según fuentes cercanas, era el momento propicio para anunciar su compromiso y la fecha de su segundo matrimonio con su entregada e inseparable novia por 30 años, la nadadora sudafricana Charlene Wittstock.
Lynette Wittstock, madre de la deportista, afirma que todo fue pura especulación y que su hija no le confirmó fecha alguna para su boda: "Mi hija y Alberto son felices así, tal como están", dijo Lynette en declaraciones a la revista alemana "Bunte".
A puertas de cumplir medio siglo de vida, el príncipe Alberto se siente de lo más feliz, no sólo por los preparativos para celebrar su próximo cumpleaños, sino por la decisión que estaría a punto de tomar. Según fuentes próximas al palacio Grimaldi, los familiares de Alberto anuncian que el día 14 de marzo (día del 50º onomástico del príncipe), el festejado anunciará y fijará - por fin - la fecha de su enlace matrimonial, con su eterna acompañante, Charlene Wittstock.
Las fuentes añaden que la Casa Real ya se ha puesto en marcha con los preparativos de la boda, que se celebraría el próximo mes de septiembre. Los indicios de boda se hicieron más fuertes cuando Charlene tomó la decisión de renunciar a las Olimpiadas de Pekín, anunciando de esta manera su retiro de la natación profesional.
Se dice también que en una celebración muy íntima de los Grimaldi, ellos darán la bienvenida a Charlene como un miembro más de la familia Real, en el Palacio “Château de Marchais.
Estaremos atentos a lo que pase el próximo viernes, cuando Alberto cumpla sus 50 años.