La cantante británica vuelve a hacer noticia y esta vez por que le prohibieron usar la piscina del lujoso hotel en Santa lucia, lugar donde Amy Winehouse ha decidido vivir.
Según publica el diario ‘The Sun’, el representante del establecimiento ha decidido tomar esta medida por la propia seguridad de la cantante.
Al parecer, las borracheras de Winehouse son tan frecuentes que en el hotel temen que la cantante sufra un accidente en el agua y que, incluso, se ahogue: "Los empleados del hotel han encontrado a Amy en numerosas ocasiones desmoronada en el césped de la piscina después de haberse dado un baño", explica una fuente al diario.
"Ella bebe con regularidad grandes cantidades de vino y ron y nadie en su estado debería acercarse a una piscina", añade.
Sin embargo, esta no es la primera vez que la conducta de la intérprete de soul causa un dolor de cabeza a los responsables del hotel. Hace poco tiempo, éste tuvo que ser fumigado porque Amy fue recogiendo todos los perros abandonados con los que se encontraba. El establecimiento ha tenido que pedirle que, por favor, abandone esta costumbre.
Un grupo de expertos del Massachusetts Institute of Technology (MIT) ha logrado ver de forma multidimensional el latido del bebé, mediante un procedimiento no invasivo que podría emplearse en dos o tres años.
Estos estudiosos acaban de desarrollar un algoritmo que, tras realizar un electrocardiograma a la madre, separa la señal cardiaca de ésta y la de su hijo, permitiendo de esta manera estudiar la presencia de anomalías en la frecuencia o la intensidad del latido del bebé antes de su nacimiento.
"Si estás mirando en un solo sentido, y la anomalía se está dando en otra dirección perpendicular, no la vas a ver. Nuestro sistema es como saltar de un trozo de una imagen unidimensional a un holograma", explicó Gari Clifford, científico de la División de Ciencias de la Salud y Tecnología del MIT.
Este algoritmo, en cuyo desarrollo también participaron investigadores del Instituto Nacional Politécnico de Grenoble y de la Universidad de Sharif de Irán, tiene que ver con su menor coste y su fácil manejo. Además, podría reducir el número de cesáreas, "al ayudar a que los especialistas descarten posibles problemas que, de otra manera, hubieran precipitado este procedimiento".
"Para emplear el sistema, que el equipo cree puede utilizarse durante el segundo trimestre de embarazo (unas 20 semanas) o incluso antes, la mujer se colocaría un cinturón alrededor de su abdomen provisto con distintos electrodos. Los datos captados se envían a un monitor y son analizados con el nuevo algoritmo, que separa las distintas señales", explican desde el MIT.
"Aunque sólo una pequeña parte de los embarazos cursa con fluctuaciones en el latido fetal, el tema no deja de ser crítico ya que cuando aparece pueden darse malos resultados. Estos problemas incluyen determinadas infecciones y una pérdida de oxígeno por parte del bebé si, por ejemplo, el cordón umbilical le oprime el cuello", concluye el comunicado de prensa emitido por el MIT.
La actriz, famosa comediante en los ochentas y reconocida por su papel en 'Cheers', sigue batallando con su problema de sobrepeso. Kirstie Alley, 58 años, ha decidido confesar a People que ha vuelto ha ganar 37 kilos de peso y que está luchando por deshacerse de ellos.
“Me veía horrible pesando 108 kilos. Quiero contratar a un entrenador personal", aseguró Alley a la publicación. Hace unos dos años, la actriz logró perder el peso ganado gracias a una dieta estricta y al ejercicio; pero ha asegurado que desde hace tiempo ha perdido estos sanos hábitos.
"He cambiado las porciones pequeñas por comida china a domicilio, he aparcado la ropa del gimnasio en el garaje... me he dejado llevar por la desidia", ha confesado la actriz.
Alley protagonizó un desfile en bikini en el programa de Oprah Winfrey tras quedarse en 63 kilos, el pasado 2006 y parece que ahora está muy decidida a recuperar ese peso.
Si bien es cierto que debemos querernos tal y como somos, nunca descuidemos nuestra salud. Es bien sabido que el sobrepeso es el padre de muchas enfermedades.
Si tu niño presente problemas de comportamiento, mal humor, conducta o no rinde en la escuela, quizá es hora de averiguar si duerme lo suficiente. Tal como sucede con los adultos, una noche de mal sueño se refleja en un día pésimo en el trabajo, en la colegio o en la calle.
Un reciente estudio, publicado en la revista ‘Pediatrics’, asocia de forma objetiva la falta de descanso y el mayor riesgo de padecer problemas de comportamiento propios del Síndrome de Hiperactividad y Déficit de Atención (TDAH) en niños.
Fueron en total 280 preescolares de siete y ochos años y sus padres quienes participaron en esta investigación. Los estudiosos, a cargo de Julia Paavonen, de la Universidad de Helsinki, han podido constatar que los pequeños con déficit de horas de sueño o que tienen problemas relacionados con el mismo poseen más riesgo de puntuar más alto en los test que determinan la existencia del TDAH. Además de sufrir una mayor incidencia de problemas de atención e impulsividad en comparación con los pequeños que descansan lo que deben.
"En las últimas décadas, el tiempo de horas de sueño se ha recortado en todos los países occidentales. De hecho, se estima que en EEUU un tercio de los menores posee un sueño inadecuado. El 'mal descanso' puede adoptar muchas formas, como levantarse por las noches con frecuencia, ir a la cama tarde, las grandes diferencias en el horario de levantarse y acostarse que se hace entre semana y el de los fines de semana", explica Paavonen.
“Pese a que cada niño 'es un mundo', lo normal es que a los siete años duerman una media de nueve a diez horas. Cuando no es así, suelen tener problemas para despertarse o despejarse, somnolencia diurna, dolor de cabeza, nerviosismo e irritabilidad”, añade la especialista.
"Los padres son los llamados a mantener unas rutinas adecuadas en relación con el sueño de sus vástagos, como asegurarse que van siempre a la cama a la misma hora, controlar el tiempo que están expuestos a la televisión o a internet por las tardes. Deben también enseñarles la importancia del descanso adecuado", señalan los científicos.
Perla Beltrán Acosta, quien pudo participar y ganar en el certamen de Nuestra Belleza México Mundo cuando le despojaron la corona de Miss Sinaloa a Laura Zúñiga, no asistió a varias de sus clases de entrenamiento, lo que desató los rumores de una posible suspensión.
Beltrán Acosta de 22 años, no asistiría al certamen Miss Mundo 2009. En el programa de espectáculos NXclusiva comentaron que hace unos cuantos días la directora general de Nuestra Belleza México, estaba muy enojada con la candidata de Miss Mundo.
Según los periodistas de la emisión, Perla Beltrán dejó de asistir a sus clase de preparación rumbo al certamen mundial de belleza, lo que desató la molestia de Lupe Jones.
"El principal objetivo de la organización de Nuestra Belleza México no es sólo llenar un espacio en los concursos internacionales de belleza, si no enviar cada año verdaderas embajadoras de nuestro país", manifestó Jones.
"Dedeseamos lograr que nuestro país siga siendo representado de una manera digna, responsable, profesional y por supuesto exitosa. En el momento que se hayan tomado las decisiones pertinentes, éstas serán notificadas de forma oficial directamente por la organización", añadió.
Sin embargo, al ser cuestionada sobre estos rumores, Beltrán Acosta respondió: "No, no tengo idea de qué me hablas. Karla y yo somos las representantes de este año, ella va a Miss Universo y yo voy a Miss Mundo y la verdad no comprendo tu pregunta", expresó al programa de televisión.
Recientes estudios han confirmado que practicar ejercicio regularmente mejora la calidad de vida, reduce la mortalidad y evite que las personas sean hospitalizadas.
Existen investigaciones anteriores que también apuntaban al mismo beneficio de la caminata; pero a diferencia de ellos que sólo eran ensayos, los publicados recientemente en el ‘Journal of American Medical Association’, confirma que caminar a una velocidad de tres kilómetros por hora durante 30 minutos, tres veces por semana, mejora notablemente la salud de los pacientes con este problema.
Unos 2.331 pacientes con insuficiencia cardiaca moderada o grave, procedentes de Estados Unidos, Canadá y Francia, participaron en el estudio entre 2003 y 2008. La edad media era de 59 años. Los pacientes, divididos en dos grupos, recibieron una terapia estandarizada (primer grupo) y el otro demás, se sometió a un programa de ejercicio supervisado.
Este entrenamiento consistía en caminar en una cinta mecánica o pedalear en una bicicleta estática tres veces por semana hasta completar 36 sesiones. Al finalizar éstas, los participantes continuaban ejercitando en casa. El objetivo era cumplir 200 minutos de ejercicio por semana, aunque los miembros del grupo sólo alcanzaron el 60% de dicho compromiso en el transcurso de un año.
"El estudio demuestra que un poco de ejercicio es bueno para estos pacientes, pero hacer un poco más es aún mejor", manifiesta Steven J. Keteyian, autor principal de uno de los dos artículos publicados.
El segundo estudio valoraba en los mismos pacientes los efectos del ejercicio en su calidad de vida, teniendo en cuenta que ésta se reduce considerablemente debido a que los dos síntomas más frecuentes de esta patología (dificultad para respirar y fatiga) influyen en el desarrollo de las actividades diarias.
"Dependiendo del grado de afectación, las limitaciones funcionales pueden ser desde grandes esfuerzos físicos más allá de la vida cotidiana hasta la sensación de cansancio incluso en estado de reposo", expresó por su parte, Marcos Rodríguez Esteban, cardiólogo del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, en Santa Cruz de Tenerife.
Cada tres meses durante el primer año y, después, anualmente los participantes rellenaban un cuestionario en el que se reflejaban sus limitaciones físicas, sus síntomas, su calidad de vida y sus restricciones sociales.
Al año, el 53% de los pacientes del grupo del programa de ejercicio experimentaron mejoras clínicamente apreciables desde el comienzo del ensayo, comparado con el 33% del otro grupo.
"Observamos que la mayoría de los miembros del grupo sometidos al programa de ejercicio supervisado experimentaron una mejora significativa en su calidad de vida, en muchos de los aspectos de sus actividades diarias, como vestirse, moverse, bañarse, salir de casa para ver a sus familiares y amigos...", comenta Ileana Piña, una de las autoras de este estudio.
Con estos alentadores resultados que supone la práctica de ejercicio y la mejora de la calidad de vida, los científicos de ambos estudios, realizados en el Instituto de Investigación Clínica Duke, en Dirham, Carolina del Norte, apuestan por introducir en el tratamiento de estos pacientes un programa de ejercicio aeróbico supervisado.
Los “famosos” snacks, que muchas veces parecen ser los mejores aliados contra el hambre, son productos muy poco saludables para nuestra salud.
A la mayoría de personas, me incluyo, les gusta disfrutar de vez en cuando de un snack entre horas. Pero lo que deberíamos considerar más allá de satisfacer ese “pequeño capricho” es que éstos apenas aportan nutrientes para el organismo, mientras que si nos dan una gran cantidad de calorías y grasas de mala calidad que nos perjudican más que ayudarnos.
Para no desfallecer en el intento de alejarnos de ellos con la excusa del hambre en el horario de trabajo, podemos reemplazarlos por alimentos más saludables. Como ejemplos podemos enlistar a los sándwichs, preparados con pechuga de pollo o pavo más pan integral, los cuales nos aportarán bajas dosis de calorías y grasa y dotará a nuestro organismo de energía proveniente de cereales integrales. Las frutas y los yogures desnatados son un buen aliado que nos evitarán consumir alimentos vacíos de nutrientes y ricos en calorías.
Es hora de abandonar los malos hábitos y darse un tiempo para ir al supermercado y llenar la despensa con alimentos nutritivos que sólo aporten beneficios a tu salud y dejar de lado esos “oportunistas antojitos” que, además, de atentar contar nuestra salud, nos cuestan sudar la gota gorda para eliminar los estragos que dejan en nuestra silueta.
Gracias a un novedoso trabajo, se sabe que los menores diagnosticados de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) son mucho más 'movidos' que los que no padecen este tipo de trastorno cuando tienen que realizar determinadas labores.
Si a un niño se le pide que resuelva una suma o explique qué es un monosílabo se moverá inquieto en su silla. Este ajetreo es un 'acto reflejo' que le permite fijar la atención y recurrir a su memoria. El TDAH , que afecta hasta el 6% de la población infantil española, se caracteriza por dificultades para mantener la atención, hiperactividad o exceso de movimiento e impulsividad o dificultades en el control de los impulsos.
"Nuestros hallazgos ilustran de forma indirecta los comentarios de padres y profesores sobre cómo los niños hiperactivos 'no paran' cuando se involucran en ciertas actividades que, aparentemente, no requieren movimiento, cómo jugar al ordenador, al LEGO o ver la televisión. Y cómo este ajetreo aumenta cuando hacen los deberes en casa o tienen que aprender alguna lección en al aula", comenta Mark Rapport, del Departamento de Psicología, de la Universidad de California (EEUU) y autor principal de la nueva investigación.
El trabajo, publicado en el último ‘Journal of Abnormal Chile Psychology’ midió de forma 'objetiva' los niveles de actividad de un grupo de 12 menores de entre ocho y 12 años diagnosticados de TDAH que fueron comparados con otros 11 niños de las mismas edades pero que no padecían ningún trastorno mental. A todos ellos se les aplicó unas muñequeras y tobilleras con sensores capaces de registrar su actividad motora. Los participantes fueron sometidos a pruebas fonológicas, problemas de matemáticas y de memorización.
"Colectivamente, los chicos con TDAH mostraban una actividad motora desproporcionada en comparación con los del grupo control cuando se les encomiaba alguna tarea en la que estaba involucrada la memoria. Este es el primer experimento que demuestra una asociación funcional entre el típico exceso de movimiento de los hiperactivos y la realización de tareas que involucran la memoria visual y verbal", declaran los investigadores. Para los autores del trabajo, "este resultado indica que los hiperactivos necesitan moverse más para mantener los niveles requeridos de alerta mientras que realizan tareas que desafían el trabajo de su memoria".
Además, el investigador aconseja a los padres y a los profesores que utilicen distintas estrategias para minimizar el esfuerzo que supone para estos niños trabajar con la memoria, como darles las instrucciones por escrito, utilizar notas para chequear si han realizado todas las tareas. Además, cuando estén haciendo las tareas en casa déjele que se levante o masque chicle.