
Un bebé puede presentar marcas de nacimiento antes de nacer o al poco tiempo del nacimiento. Uno de los tipos más frecuentes de marca de nacimiento es el hemangioma, que aparecen cuando muchos vasos sanguíneos se agrupan en un área de la piel.
Hasta el momento se desconoce la causa del por qué se agrupan los vasos sanguíneos, pero es necesario saber que la mayoría de estas marcas de nacimiento no duelen en absoluto y habitualmente no son un signo de ninguna enfermedad.
Algunos bebés tienen este tipo de marcas en la parte posterior del cuello (donde se llaman hemangioma plano o "picotazo de cigüeña") o entre las cejas (donde se denominan "besos de ángel"). Estas marcas de nacimiento suelen desaparecer durante las primeras semanas o meses de vida.
Un tipo de hemangioma es el hemangioma en fresa, que son de un color rojo vivo y sobresalen de la piel, por lo que su aspecto puede recordar un poco al de una fresa. Algunas de estas marcas desaparecen solas cuando el niño tiene unos 5 años.
Hay otro tipo de hemangioma es el que se encuentra por debajo de la capa más superficial de la piel. Se conoce como hemangioma cavernoso y se encuentra a mayor profundidad que la capa más superficial de la piel. Este tipo de marca de nacimiento sobresale más que el hemangioma en fresa. También es de otro color: no de un rojo vivo, como una fresa, sino de un rojo más azulado.
Los hemangiomas cavernosos no suelen desaparecer por sí solos.
Otro tipo de hemangioma son las manchas tipo "vino de Oporto". No sobresalen ni tienen relieve como los hemangiomas en fresa o cavernosos - están nivelados con la capa más superficial de la piel. Una mancha tipo "vino de Oporto" es un área de la piel que es o bien de color granate (entre morada y roja) o bien de color rojo oscuro. Recibe su nombre por el vino de Oporto, que es de color granate oscuro. Este tipo de manchas suelen aparecer en la cara y el cuello.
Las marcas de nacimiento no tienen importancia médica y los niños que las tienen no son distintos de los que no las tienen.
Las autoridades de Turquía están investigando la muerte de 13 recién nacidos en tan sólo 24 horas en un hospital de la ciudad de Esmirna, situada en el oeste del país, según ha informado, Mehmet Ozkan, director del Departamento de Sanidad local.
Todo apunta a que los bebés habían nacido de forma prematura. Los medios de comunicación turcos sostienen que una infección detectada en el hospital pudo ser un factor determinante en la muerte de los niños. En declaraciones a un periódico turco, el director médico del hospital de Tepecik ha confirmado que sospecha que la infección pudo ser la causa de los decesos: "Bajo condiciones normales, perdemos a entre cinco y seis bebés en tres días y menos de 20 en un mes", ha señalado al referirse de las estadísticas ordinarias.
Por el momento, el centro se encuentra en cuarentena y no han ingresado más bebés desde que el fin de semana se produjeron los hechos. De otro lado, una cadena de televisión ha indicado que un equipo de médicos de varias universidades de Izmir se encargará de inspeccionar el hospital y recabar pruebas en las unidades donde fallecieron los recién nacidos.