
La sinusitis es una enfermedad frecuente que se debe a la infección de uno o más de los senos paranasales. La causa primaria que conduce a la sinusitis es la obstrucción de los orificios de los senos. Con esta obstrucción, la circulación sanguínea y la ventilación de la cavidad sinusal son menores, lo que da lugar a un descenso de la PO2 que favorece el crecimiento bacteriano. La infección puede ser aguda, intermitente o crónica. Los causantes más habituales son las bacterias, aunque etiologías víricas y raramente micóticas también producen sinusitis.
El Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y Moraxella catarrhalis son las bacterias encontradas con más frecuencia en los cultivos de exudación (pus). Las causas víricas comprenden rhinovirus, virus gripal tipo A y virus parainfluenza. En los pacientes inmunosuprimidos pueden producirse infecciones de sinusitis micótica, como la producida por Aspergillus fumigatus.
Los síntomas más frecuentes de sinusitis aguda son cefalea, secreción mucopurulenta y fiebre. Otros síntomas son la epistaxis (sangrado de nariz), malestar general, tos, hiposmia (falta de olfato), dolor a la masticación y afonía. En los niños con sinusitis crónica, la tos es la queja más habitual; la fiebre es menos frecuente.
Además de la elección de los antibióticos, la sinusitis se puede tratar con remedios caseros al alcance de nuestras manos. Usar aerosoles de solución salina para limpiar los conductos nasales. Eliminan las secreciones densas y ayudan al drenaje. Beber gran cantidad de líquidos que diluye la mucosidad, lo que mejora el drenaje de las cavidades paranasales.
Baños de vapor también ayudan al proceso de descongestionar estas vías. Para ello, es necesario cubrirse la cabeza con una toalla y respirar el vapor de un recipiente con agua caliente. Y por último deberás evitar el consumo de alcohol y cigarrillos, pues el primero agrava la inflamación de las cavidades nasales y el humo del cigarrillo aumenta la irritación en los conductos.
Si eres una de las muchas personas que les resulta todo un martirio ir al baño, aquí te ofrecemos algunos consejos que te ayudaran con el problema del estreñimiento. Primero, se considera un problema de estreñimiento cuando el número de deposiciones es menor a tres veces por semana, considerando que la frecuencia normal de defecación oscila entre tres deposiciones por semana y tres al día.
Para evitar este problema que a muchos les pone de mal genio, debes revisar la cantidad de fibra que consumes en tu dieta, pues como sabemos, la fibra es un excelente regulador digestivo. Con 30 gramos de ésta al día, será más que suficiente para no estreñirte. Comer 2 o 3 piezas de fruta, y una ensalada de buen tamaño, es el aporte adecuado de fibra que necesita tu organismo.
Otro remedio casero que te puede ayudar con este problema es hervir 250 gramos de ciruelas en medio litro de agua, agregar azúcar o miel a gusto, y comértelas cuando estén blandas. Además, un licuado de vegetales, con hojas frescas de espinaca, una rama de apio y medio pepino, bebido en ayunas cada mañana te puede ofrecer resultados inmediatos.
Ahora, incorporar frutos secos y cereales integrales en tu alimentación, también te ofrecerán resultados esperados.