Es bueno saber que no solo en China o Japón se pueden hacer este tipo de inventos, en estos días presentaron el clon robótico de un profesor danés de nombre Henrik Scharfe, quien es docente de la Universidad de Aalborg en Dinamarca. Este clon fue creado por él mismo.
Este es el robot clon del profesor danés Henrik Scharfe
Esta creación es una adaptación de los robots japoneses Geminoid, pero hecho a semejanza del profesor danés. Es el primero que se desarrolla fuera de Japón, se espera que esta idea sirva para “avanzar en ciencias androides y filosofía”, más que todo respecto a asuntos referentes al “valle inquietante” y posibles diferencias culturales en la forma en que las personas se enfrentan a un robot.
En este androide se pueden observar movimientos como si respirara, pestañea y sonríe, todos estos gestos le da un aspecto bastante realista y sigue dando un poco de nervios y miedo.
Cody es el nuevo robot enfermero que da baños de esponja y ha sido hecho en Japón, y el Georgia Institute of Technology de Estados Unidos está trabajando en uno también, aunque éste en lugar de observar pacientes se dedica a dar baños de esponja.
Este robot fue fabricado con el fin de ayudar a los adultos mayores a mantener su higiene personal. Pensando en que es menos vergonzoso que dejar que lo haga una persona, pero seguro que da mucho más miedo. ¿Le dejarías la responsabilidad del cuidado de un abuelito a una máquina que tiene una cámara y sensores donde se supone que debería ir la cabeza?
Seguro que a la primera propuesta todos diríamos que no, pero poco a poco será para nosotros habitual. A Cody sólo se le debe indicar qué partes del cuerpo se deben limpiar y asunto arreglado. Hasta parece que ya sabría o sintiera, porque al limpiar lo hace de forma no muy brusca, las articulaciones con que cuenta hacen que el robot no haga mucha presión sobre el paciente para que pueda limpiar pero al mismo tiempo ser delicado en esta tarea.
En estos días se ha dado a conocer un robot peculiar, si bien es cierto que cuando antes la cirugía asistida por robot a pesar de tener varias ventajas, una sola la hace ver como desfavorable, el hecho de que no haya una respuesta táctil del trabajo realizado, una indicación sobre la cantidad de presión que se ejerce sobre el paciente y otros.
Pero Sofie (o Surgeon’s Operating Force-feedback Interface Eindhoven) es un nuevo robot que fue creado por Linda van den Bedemde la Eindhoven University of Technology, este robot es operado a través de joysticks que se ponen algo duros según la presión generada sobre los tejidos del paciente, se cree que esta forma sería bastante útil al momento de suturar heridas, lo que ayudaría a saber cuan apretadas están.
Es Sofie, el robot que entrega respuesta táctil
Con este robot, el sistema de operación resulta más compacto que con otros que realizan la tarea de operar, esto gracias a que Sofie ha sido construida o está montada sobre la mesa de operaciones, esta idea disminuye la necesidad de reajustar todo cuando la mesa se mueve.
La venta del robot se está viendo recién, Van den Bedem y los científicos participantes en la creación de Sofie, están realizando un plan y se cree que será más barato que los robot hechos en Estados Unidos (alguno de ellos cuestan alrededor de US$ 1.5 millones), Van den Bedem afirma que pasarán 5 años antes que Sofie sea parte de algún hospital.
Una vez más nos dejan con la boca abierta, mostrándonos lo último en tecnología, no podía ser para menos pero esta vez el robotista japonés Hiroshi Ishiguro creó un humanoide digno de ciencia ficción que tiene expresiones humanas por medio de un robot y fue bautizado como “Geminoid-F”, la F de Female representa a una mujer y puede imitar expresiones humanas, sonríe y hasta puede dar carcajadas.
Vista del robot que simula a una mujer
Pero todas estas singularidades deben ser dirigidas en vivo por una mujer de carne y hueso frente a una computadora, con varias cámaras instaladas y un software de reconocimiento de expresiones o denominada face-tracking, a pesar de que se sabe que es un objeto que necesita ser manipulado, llega a dar miedo.
Vista del robot imagen del creador, ¿pero cuál es el robot?
Si revisamos el historial de creaciones de este científico japonés, podremos pensar que es un freaky, pues su última creación es un doble de sí mismo, entre otros curiosos androides, a este último invento lo bautizó como “Geminoid HI-1″.
Esta su creación tiene como precio estimado para ser vendido en US$110.000 para esto pretende testear al androide en algunos hospitales y exhibirlo en museos.
No se puede negar que el ingenio de los japoneses en incontrolable, dentro de poco ya no sabremos distinguirlos de entre los robots, porque como bien sabemos hasta ya existen matrimonios hechos por robots, pues en estos últimos días, un grupo de investigadores de la Universidad de Tokio crearon un auto robot que es controlado por el cerebro de una rata.
Vista del Ratamóvil
Desarrollaron un “ratadroide” es algo así como un híbrido rata-robot, se trata de una interfaz cerebro-máquina en el que se usa la mente de un roedor para controlar un pequeño carro. Para esto la rata se encuentra suspendida en el aire mediante un arnés y el carrito hace lo que harían las extremidades de este animal leyendo su cerebro.
Los creadores de este Ratamóvil son Osamu Fukuyama y sus colegas de la universidad y lo hicieron con el fin de estudiar si algún vehículo pequeño podía ser controlado por las señales que un roedor usa y transmite para mover sus patas. Para este procedimiento se implantaron electrodos neurales directamente en el cerebro de la rata, un sistema diferente e invasivo al de los chupones que se conectan a la gente para ver su actividad cerebral.
Con este magnífico invento se está viendo la posibilidad de utilizar sistemas parecidos para aplicar en personas que tienen síndrome de enclaustramiento (personas que están conscientes y no pueden mover sus extremidades)o con otro tipo de dificultades.
¿Qué te parece, no es una creación extraordinaria, que nos faltará para tener esa inventiva?
En Inglaterra, los investigadores de la Universidad de West, han conseguido una importante subvención de dinero para poder llevar a cabo la construcción de un robot biológico basado en un hongo amarillo cuyo nombre científico es Physarum polycephalum.
La primera concepción de un robot, es que debe estar conformado por piezas de metal, transistores y chips. Pero con este experimento los científicos de West, liderados por el profesor Andy Adamatzky, intentarán construir el cuerpo del robot a partir de este hongo para de esta manera prescindir del metal o el silicio y aprovechar las ventajas que proporcionan los “materiales biológicos”.
Los investigadores, se refieren a esta sustancia como “plasmodium”, que al parecer es capaz de percibir los objetos a su alrededor, desplazar cargas pequeñas, desplegar pequeños apéndices y hasta realizar alguna clase de “cálculo”. Lo dicho anteriormente hace parecer al plasmodium a un computador biológico amorfo capaz de ser controlado por la luz y campos electromagnéticos.
Es improbable que este experimento encuentre una aplicación a corto plazo, pero el equipo de científicos a cargo cree que, de tener éxito, esta sustancia podría llegar incluso a convertirse en una parte de nuestro cuerpo mediante una relación simbiótica.
La empresa Bandai acaba de presentar en el Tokyo Toys Show al robot Doraemon, una versión más pequeña del personaje del famoso manga-anime japonés. Aunque el robot no puede caminar, tiene varias funciones que lo hacen de lo más divertido y, sin duda, será el compañero ideal de los niños, y el regalo más pedido en las próximas navidades.
My Doraemon tiene un tamaño reducido y está diseñado para interactuar con el usuario con más de 1.300 palabras en idioma japonés. Además, puede mostrar 10 expresiones distintas en su mirada y cuenta con un sensor de movimiento que puede captar si estás acercándote por su espalda, tras lo cual girará y te saludará amistosamente.
Asimismo, incluye un sensor de temperatura, luz ambiental y un reloj interno que le permite identificar el momento de día para decir “Buenos Días” o “Buenas Noches”. De igual forma, si la temperatura del ambiente se eleva, Doraemon será capaz de decir: “Wow hace mucho calor aquí”.
My Doraemon tiene un costo de 31.500 yenes (236 euros o 330 dólares) y se espera que Bandai desarrollé una versión más grande para el 2010.
Kobian es el nombre del nuevo robot desarrollado por la Universidad japonesa Waseda y la empresa Tmsuk, y cuya principal novedad es expresar emociones, lo único que los robots no han conseguido igualar a los humanos. El periódico japonés Nikkei informó que Kobian es capaz de expresar siete emociones, entre las que se encuentran alegría, enojo, tristeza, felicidad y confusión.
El simpático robot humanoide eleva los brazos al aire mientras abre los ojos y la boca para mostrar alegría. Por el contrario, cuando está triste, pone una mano delante de los ojos, como cualquier humano cuando quiere ocultar las lágrimas. Estas expresiones son realizadas por Kobian sólo cuando previamente ha sido programado por los seres humanos, sin embargo los científicos trabajan para que el robot muestre sus emociones de forma independiente.
Kobian ha sido diseñado con el propósito de cuidar y acompañar a las personas en su vida diaria, un proyecto en el que los científicos llevan trabajando varios años ante el rápido envejecimiento de la sociedad japonesa.En un futuro se espera que Kobian sea capaz de realizar diversas labores en hospitales y casas de retiro.