Los octavos de final de la Copa libertadores continuaban su marcha y el Gremio, el mejor equipo de la fase de grupos visitaba en Lima a la Universidad San Martín, equipo que fue el peor segundo. Con esos antecedentes los brasileños eran claros favoritos y no les fue muy difícil plasmar ese favoritismo en el campo de juego y casi a ritmo de entrenamiento vencieron 1-3 al equipo limeño, casi asegurando su clasificación a cuartos de final.
Resumen del Partido
El Gremio domino con facilidad a un equipo peruano que aunque atrevido al principio, siempre se mostró inferior a su rival. El equipo brasileño obtuvo rápidamente la ventaja con gol de Souza de media distancia a los 9 minutos y pudo haber conseguido 2 ó 3 goles más en la primera mitad. Pero a los 34 una jugada aislada de la San Martín le permitió al colombiano Arzoaga poner el 1-1 en una jugada realizada con muy buena técnica, atributo que por lo demás casi no existe en la Universidad San Martín. Sin embargo el empate acrecentó las esperanzas de los peruanos de conseguir algo más.
Pero estas esperanzas fueron rápidamente desaparecida por el Maxi Lopez que a los 27 segundos de la segunda mitad puso el 1-2 de cabeza ante la deficiente marca de Guizasola, este gol acabo con la frágil moral de la San Martín, que casi de inmediato recibió el tercero también por obra de López. Quedaba aun media hora por jugarse, pero la San Martín conservando esa maldita, desesperante e indignante comodidad ante el fracaso que muestran casi todos los equipos peruanos, resigno el partido y la eliminatoria, acto que agradeció el Gremio bajando el ritmo y perdonando la goleada. Es cierto que el fútbol peruano es el último de Sudamérica y que hay mucho por corregir en él, pero lo primero tendría que ser esa mentalidad conformista y sin ambición, que hace que el jugador peruano acate la derrota sin rebeldía y pero aun hasta con naturalidad.
San Lorenzo dio ayer el primer paso para ganar el triangular que decidirá al campeón del Apertura 2008 en la Argentina. El Ciclón derroto 2-1 a Tigre en cancha de Vélez y ahora depende solo de si mismo para coronarse campeón; pues de ganar el partido del sábado contra Boca, los azul granas no tendrán ya que esperar al partido entre Boca y Tigre.
Los goles del Partido
San Lorenzo mostró superioridad desde el principio, metiendo a Tigre en su cancha; el novel equipo, parece haber sentido la presión que significa estar a punto de obtener el primer torneo de su historia, pues nunca fue capaz de plasmar en el terreno de juego el desempeño que le permitió llegar a estas decisivas instancias.
San Lorenzo estuvo siempre más cerca del arco rival y se puso en ventaja bastante rápido, pues a los 18 minutos tras un gran desborde del Indiecito Solari por el lado izquierdo, su centro a arrastron fue bloqueado a medias por el arquero Islas, dejando el balón en los pies de Barrientos, quien no tuvo más que añadir el balón para poner el primero y desatar la locura en la tribuna del ciclón.
Aparentemente el gol desconcertó a la defensa de Tigre, pues dos minutos después un nuevo desborde, esta vez por el lado derecho culmino en un centro que fue directamente a la pierna derecha de Bergessio, quien anticipando al defensa Paparatto puso el segundo con un violento remate, ante el que el portero no pudo hacer nada.
San Lorenzo controlo casi todo el partido, pero en los últimos 20, talvez por el cansancio acumulado de toda la temporada comenzaron a presentarse frecuentes desconcentraciones tácticas en ambos equipos, Tigre que casi no había llegado al arco rival en todo el encuentro, saco provecho de esto y a los 75 puso el descuento con un cabezazo de Lazzaro, que cabeceo casi sin marca.
El descuento de Tigre le devolvió la emoción al partido, pero a los pocos minutos, el arquero Islas fue expulsado por una agresión en contra de Barrientos, acabando con las escasas chances de Tigre de empatar. Ahora San Lorenzo puede ser campeón si le gana a Boca el sábado en cancha de Racing, mientras que Tigre ve casi extintas sus posibilidades de título. No obstante, sigo creyendo que Boca es el favorito, pues el cansancio producido por las últimas jornadas, que ya se comenzó a notar ayer en San Lorenzo en lo minutos finales, puede ser uno de los mayores aliados de Boca, que llegara mucho más descansado al decisivo encuentro del sábado.