
Una reciente investigación desmiente muchos de los mitos creados alrededor de los hijos de primos hermanos y afirma que no existen evidencias científicas que avalen tales creencias. Que podrían sufrir de retardo, nacer con deformidades, o desarrollar alguna anormalidad, eran las presuntas enfermedades o patologías que se decían sufrían estos niños.
Sin embargo, los expertos en genética Diane B. Paul y Hamish G. Spencer han revisado los estudios sobre el tema y sus resultados, que publican en ‘Plos Biology’, demuestran que "el riesgo de que los hijos de una pareja de primos nazca con defectos congénitos es mucho menor de lo que se pensaba".
Así, indican que las probabilidades de que los bebés de estos matrimonios vengan al mundo con problemas es un 1,7% mayor que el de las parejas sin lazos sanguíneos y la tasa de mortalidad es un 4,4% más elevada. No obstante, estas cifras son las mismas que se atribuyen a las mujeres que van a ser madres a partir de los 40 años y mucho menor que el de las personas con enfermedad de Huntington, que tienen un 50% de transmitir sus genes enfermos a sus hijos.
Para aclarar los problemas que pueden tener los hijos de estos matrimonios, la National Society of Genetic Counselors (NSGC) realizó un trabajo exhaustivo sobre el asunto y concluyó que el riesgo era mucho menor de lo que esperaban. Y, para confirmarlo ponen de ejemplo el matrimonio formado por el científico Charles Darwin y su prima Emma Wedgwood, que tuvieron 10 hijos, todos ellos sanos.
Vía: elmundo
Si deseas hacer una buena dieta, por lo menos debes dedicar un par de días de la semana donde las legumbres sean el plato principal. Este tipo de alimentos son muy energéticos, ricos en proteínas y fibra; pero pobres en grasas. Las legumbres son carbohidratos complejos que aumentan la sensación de saciedad, por lo que calman el hambre durante más tiempo. Entre estos saludables alimentos tenemos a: los garbanzos, las lentejas, las judías, las habas y los guisantes.
La alta cantidad de fibra que contienen las legumbres mejora la actividad intestinal y ayuda a prevenir el cáncer. Son alimentos muy recomendados en dietas para diabéticos como todos los carbohidratos complejos, ya que la fibra que contienen ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre, evitando las subidas y bajadas que provocan otro tipo de alimentos más pobres en fibra.
Otro tesoro que encierran las legumbres es el ácido fólico, tan necesario para el crecimiento, los tejidos y la salud, especialmente recomendado durante los primeros meses de embarazo como medida de prevención de posibles defectos congénitos en el feto como la espina bífida. Además, para las mujeres es un alimento especialmente interesante gracias al aporte de fitoestrógenos, lo que se traduce en una barrera protectora frente al cáncer de mama y un regulador natural del ciclo menstrual. Además, las legumbres ayudan a la circulación y a evitar enfermedades cardiovasculares y coronarias gracias a la cantidad de folatos que aportan a la sangre.
Si eres reacia a incluir estos maravillosos productos en tu dieta, por las molestias que causa su digestión, a la hora de cocinarlas sólo debes añadir hierbas aromáticas como el tomillo, el comino o el romero que facilita la digestión sin molestias.