La modelo Heidi Klum y su marido, el cantante Seal, revelaron a la revista “Elle” los secretos de su matrimonio. A la vista, parece el matrimonio perfecto, sacado de un cuento de hadas, pues como marido y mujer se llevan de las mil maravillas.
El amor surgió entre ellos con un flechazo (aunque Heidi pasaba por un momento difícil en su vida, ya que esperaba un hijo con el dueño de un equipo de fórmula 1, Flavio Briatore, quien a pesar del estado de la modelo, la había dejado plantada), se comprometieron en un glaciar y se juraron amor eterno el 10 de mayo del 2005, en la playa de Mazatlán en México.
El cantante británico y la modelo alemana, que ahora posan en la portada de la revista “Elle”, han compartido con todo el mundo, a través de una entrevista, las claves de su felicidad. Seal confiesa que para él, la persona más importante en su vida es su mujer: “mi pareja es lo más importante, podría morir por mis hijos (Henry Günther Ademola Dashtu Samuel, de 2 años de edad y Johan Riley Fyodor Taiwo Samuel, de un año); pero antes que padre soy el marido de Heidi".
Y por su parte, la modelo, madre de tres hijos (una hija llamada Leni de 4 años con Briatore y los dos últimos con Seal), manifiesta que se encuentra en el momento más feliz de su vida. “Ahora tengo una verdadera familia. Era mi ilusión desde pequeña. Hemos edificado lo que deseábamos. Una casa llena de niños y risas”, declaró la modelo que se encuentra muy enamorada de su esposo.
Después que el cantante de ascendencia brasileño-nigeriana pidiera la mano de la modelo en un glaciar, Seal y Heidi klum se juraron amor eterno el miércoles pasado en unas playas mexicanas. A la ceremonia, que se llevó a cabo en estricto secreto, fueron invitadas 40 personas entre familiares y amigos, según las fuentes.

En la ceremonia Seal cantó para su flamante esposa una composición creada para esta ocasión especial. La delicada voz del cantante fue acompañada por el sonido melodioso del violín de Edvin Marton.