A los primeros minutos de juego el Atlante logra el primer tanto dando la sorpresa en el Estadio de Abu Dabhi ante una descoordinación de la defensa barcelonista al momento de despejar el balón y la mala salida del portero Valdez que es bien aprovechada por el jugador Rojas del Atlante. Después Barcelona se va al ataque con todo su poderío sin poder hacer mucho daño, mientras que Atlante empieza a demostrar su fútbol de forma dubitativa que cautiva a algunos espectadores dentro del estadio de Abu Dhabi, los cuales empiezan a alentarlo por la lucha que demuestra dentro del campo de juego.
A pesar de la emotiva entrega del equipo mexicano en el primer tiempo, Barcelona logra al minuto 34 un tiro de esquina ejecutado por Xabi y cabeceado por Toure, que manda el balón hacia el centro del área mexicana, que es encontrado por Sergio, quien remata en primera al arco defendido por el arquero del equipo mexicano y logra el empate que despierta a todos los hinchas que acudieron al estadio, haciendo que se empiecen a hacer “Olas” en las graderías. Después Barcelona empieza a desarrollar su fútbol un poco más tranquilo sin desesperarse lo que provoca que empiecen a llegar constantemente sobre el arco mexicano, así termina el primer tiempo de juego con Barcelona yendo al ataque y un Atlante que iba desapareciendo en la medida que iban avanzando los minutos.
Para el segundo tiempo el público comienza a pedir la presencia de Henry dentro de la cancha de juego, pero para sorpresa de todos Messi empieza a calentar, haciendo que la afición modifique su elección rápidamente. Josep Guardiola, entrenador del equipo barcelonista, ve que sus dirigidos atacan pero sin lograr hacer daño al equipo mexicano, lo que hace que decida por hacer ingresar a Lionel Messi, quien no lo decepciona y en la primera pelota que toca el astro argentino logra el segundo tanto para los azulgranas, abriendo el camino del triunfo, ya que Pedro en el minuto 66 tras gran pase de Iniesta, logra el tercer tanto. El partido de acá para adelante se vuelve en un monólogo donde el Barcelona es el único orador que empieza a deleitar con una poesía de fútbol que vuelve locos a los comentaristas argentinos.
Barcelona gana el partido por 3 - 1 y se dirige a una final el día sábado 19 de diciembre del 2009 contra el equipo argentino, Estudiantes de la Plata, que tal vez no sea un rival que venga como favorito sobre el equipo español pero que si puede brindar un espectáculo digno de una final. Creo que por lo demostrado hoy dentro de la cancha de juego por el Club Barcelona no cabe duda alguna de su supremacía en cuanto a fútbol en comparación con los otros equipos participantes de este torneo mundial de clubes. Ahora solo queda esperar y ver si Estudiantes de la Plata puede dar la última sorpresa del año en el deporte más fabuloso del mundo, el fútbol.
Ratificando que sigue siendo uno de los mejores equipos de Sudamérica, la Liga Deportiva Universitaria de Quito, llegó a una nueva final de un torneo internacional; esta vez los campeones de la Libertadores 2008, intentarán hacerse con el título de la Copa Sudamericana, justamente ante el Fluminense, el mismo rival que derrotaron en la final de la Libertadores el año pasado, en la que de seguro será tomada como una oportunidad de revancha para los brasileños.
Escenas del LDU 7 River Plate de Uruguay 0
LDU se sacó de encima en las semifinales al complicado River Plate uruguayo, del audaz técnico Juan Ramón Carrasco, que hasta esta instancia había sido la mayor sorpresa del torneo. No obstante y a pesar de haberse insinuado como un peligro para el equipo ecuatoriano, en el partido de ida, en el que vencieron 2-1; ayer en Quito, los dirigidos por Quito cayeron estrepitosamente ante LDU por 7-0, dejando un marcador global de 8-2 a favor del equipo ecuatoriano.
Como le suele suceder de cuando en cuando a Carrasco, el técnico termino pagando cara su audacia y su falta de interés por las precauciones defensivas. Ciertamente el equipo uruguayo debió afrontar este partido con las ausencias de su armador Jorge Rodríguez (por estar con la selección uruguaya) y de Ronaldo Conceicao y Richard Porta por lesión. Pero lo cierto es que no es la primera vez que un equipo de Carrasco recibe goleadas bochornosas.
Y no se trata de que Carrasco sea un mal técnico o que sus equipos jueguen mal. Todo lo contrario, el estilo siempre ofensivo de Carrasco (probablemente en exceso) es muy bueno para el espectáculo y sus equipos aunque frágiles en defensa, suelen jugar muy bien, cuando tienen el control del balón. Lo que le falta al técnico es un poco de prudencia en circunstancias en las que se sabe más vulnerable.
Ayer por ejemplo, salir a jugarle de igual a igual a un equipo con el potencial de LDU, jugando en la altura de Quito, un entorno que siempre ha resultado hostil para el futbolista uruguayo, era un suicidio cantado. Pero Carrasco decidió ser como siempre fiel a su estilo (cosa que por lo demás es respetable) y sin tomar las debidas precauciones en defensa, salió en búsqueda de la victoria.
Ahora tampoco se puede decir que si los uruguayos salían a defenderse se hubieran clasificado a la final, después de todo y objetivamente hablando creo que LDU, individual y colectivamente es un mejor equipo que el River Plate uruguayo; no obstante, creo que con un planteamiento un poco más conservador, las chances de los charruas hubiesen sido mucho mayores, y que definitivamente no se hubieran llevado 7 goles a cuestas.
Otro ingrediente que jugo a favor de LDU es que obtuvo el gol relativamente rápido, pues el gol conseguido a los 16 por Bieler, por la vía del penal, obligó al equipo de Carrasco a dejar atrás todavía más espacios de los que normalmente deja, y LDU es un equipo que tiene los jugadores para matar de contragolpe y esto fue lo que hizo, a través de Carlos Espínola y Niller Bolaños, que sepultaron las esperanzas uruguayas en el primer tiempo.
En la segunda etapa un River ya resignado a su suerte no fue rival para la Liga, que en un gesto loable no bajo demasiado el ritmo y siguió en búsqueda de nuevos goles. Y cuando un equipo se resigna y otro sigue buscando, normalmente la consecuencia lógica es una goleada de grandes dimensiones. Así lo goles no tardaron en llegar y Edison Méndez, Jairo Campos y Bieler en dos oportunidades, se encargaron de ponerle broche de oro al paso de LDU a la final.
Pero a pesar de la goleada, hay que reconocer el valor de la campaña de River Plate que con un equipo, más bien modesto en cuanto a nombres logró llegar hasta instancias finales. En la final LDU parte con favoritismo, porque definitivamente es un equipo mucho más cuajado que el Fluminense; que sin embargo, siendo un equipo brasileño siempre será un rival de temer. Como en la final de la Libertadores del 2008, el partido de ida se jugará en Quito y el de vuelta en el Maracaná, completando el calendario internacional 2009 en Sudamérica.
Las semifinales de la Copa Sudamericana se abrieron con el partido en que el Fluminense de Brasil visitó al Cerro Porteño de Paraguay en Asunción. A priori por los antecedentes más recientes de ambos equipos, tanto en la Copa Sudamericana como en sus respectivos torneos locales, se esperaba que fuera el Cerro Porteño el que tuviera el control del partido y la mejores chances de llevarse la victoria; pues los paraguayos venían de eliminar en cuartos de final a otro equipo brasileño, el Botafogo; mientras que el Fluminense a pesar de haber sacado del camino a la U de Chile, por su desastrosa campaña en el Brasileirao no llegaba como favorito.
El gol de Fred
Pero la realidad vista ayer en la cancha del Cerro Porteño fue bastante distinta a lo que se esperaba. Desde el comienzo fue el equipo visitante y no el Cerro, el que tomó la iniciativa del encuentro, haciéndose del control del juego en base a ese fino toque al balón que caracteriza al fútbol carioca y ante el cual, durante la primera parte, el Cerro Porteño nunca encontró respuestas defensivas.
Así eran frecuentes los ataques brasileños que llevaban claro peligro al arco del portero paraguayo Diego Barreto, que en el primer tiempo se convirtió en la principal figura de su equipo. El Fluminense desplegó un juego muy bien hilvanado y con muchas variantes ofensivas, así los brasileños llegaban tocando por el centro, a través de centros tras punzantes incursiones por las bandas y también haciendo uso de remates de media distancia.
El Flu controló totalmente el partido en el primer tiempo y si no lo termino con un marcador abultado a su favor, fue principalmente porque Diego Barreto estuvo en una buena noche y porque el árbitro no cobró un fragante penal cometido en contra de Dario Conca. Durante los primeros 45, el Cerro Porteño prácticamente no existió en ataque y las únicas insinuaciones más o menos claras de peligro en el área del Flu, llegaron recién en los minutos finales de la primera etapa, cuando Nanni sacó un remate que llevó algo de susto.
Ya en la segunda mitad como suele suceder en este tipo de encuentros el Cerro Porteño conciente de su necesidad de ganar el partido, salió más decidido y consiguió emparejar el trámite del encuentro, al menos en cuanto a la posesión del balón, pues lo cierto es que aunque el Flu llegó bastante menos en la segunda mitad, cuando lo hizo fue siempre más peligroso que el Cerro Porteño.
Pues como era obvio al adelantar sus líneas (en algunos momentos con desesperación), el conjunto paraguayo dejo espacios atrás que el Fluminense comenzó a aprovechar en el contragolpe, sobre todo por intermedio del ex seleccionado brasileño Fred, quien a pesar de no caracterizarse precisamente por su velocidad en el contragolpe, se las arregló para hacerle daño a la defensa del equipo guaraní.
Justamente, sería Fred quien convertiría el gol que le dio la victoria al Flu. El tanto llegó en el minuto 75, cuando el dominio del Cerro Porteño parecía más asentado. El arquero Rafael inicio un contragolpe con un saque largo con el pie, Fred haciendo uso de su técnica y potencia le ganó el balón hasta a dos jugadores rivales en el medio campo e inicio una corrida por el centro de la descompensada línea defensiva local, que nunca encontró la forma de detenerlo, tras descontar a un rival en el borde del área, el delantero carioca sacó un bien dirigido remate a ras de piso, que venció a Barreto, silenciando a la siempre bulliciosa hinchada paraguaya.
Con 15 minutos por jugarse, quedaba la posibilidad de que el Cerro Porteño concretará una reacción; pero por lo visto hasta ahí, la verdad era que no se veía como el equipo paraguayo podría tentar el empate; ya que, más allá del dominio territorial en el segundo tiempo, el Cerro nunca hizo daño. Por eso no fue de extrañar que el Flu mantuviera el resultado a favor sin demasiadas complicaciones en los últimos minutos del encuentro.
Con esta victoria el Flu ha dado un paso muy grande hacia la final de la Copa Sudamericana. No obstante, el Cerro sigue siendo un equipo paraguayo y de seguro no se rendirá tan fácil. Además, aunque las apuestas están claramente a favor del Fluminense, no hay que olvidar que este equipo ha sido muy irregular esta temporada y que sus mayores problemas los ha tenido jugando de local, así que aunque yo también me inclino por el Flu como finalista, tampoco daría su presencia en la final por descontada.
El Cruzeiro volvió a demostrar la noche de ayer que es el equipo más sólido de la Copa Libertadores y logró sin demasiados problemas su clasificación a la final, al empatar de visita 2-2 con el Gremio de Porto Alegre. El equipo de Belho Horizonte llega después de 12 años a la final de la Libertadores y será el rival de Estudiantes de la Plata, equipo con el que ya se enfrento en la fase de grupos del torneo.
Los goles del Partido
A diferencia de la otra semifinal entre Nacional y Estudiantes, el partido entre los dos equipos brasileños, fue muy bien jugado, con dos equipos con muy buena técnica, que ofrecieron un espectáculo muy agradable a la vista. Como era de suponerse fue el Gremio el equipo que tomó la iniciativa en el principio, mientras que el Cruzeiro, salió con un planteamiento mucho más conservador, como se lo permitía la ventaja de 3-1 que había conseguido en el partido de ida en Belho Horizonte.
El Gremio alineó en su delantera a Herrera y al ex Barça, Maxi López, estos dos delanteros tuvieron en sus pies las primeras opciones de gol del partido, sobre todo Herrera cuya habilidad para recibir el balón en el área y retenerlo ante la marca rival, le permitió hacer zozobrar en varios momentos a la defensa del Cruzeiro; sin embargo, Herrera no tuvo la tranquilidad para culminar con éxito las jugadas de peligro que creó y que talvez pudieron haber cambiado el rumbo del partido de la llave.
No obstante, a pesar de que Gremio había tenido la iniciativa y las mejores opciones, la verdad es que tampoco había logrado consumar un dominio asfixiante sobre el Cruzeiro, que frecuentemente llegaba al área rival aunque sin crear mucho peligro. Pero esto último cambio en el minuto 34, cuando Kleber (probablemente el mejor del partido), se dio maña para desbordar por el lado derecho, sacándose en base a velocidad la marca de hasta dos defensores, llegando hasta la línea de meta y sacando un preciso pase para Wellington Paulista, que solo frente al arco, solo tuvo que tocar el balón para poner a su equipo en ventaja.
El gol fue un baldazo de agua fría para el Gremio que tenía ahora que marcar 3 goles para tentar los penales. El equipo de Porto Alegre no acababa de asimilar el golpe, cuando una falla en la defensa a la hora de realizar la trampa del fuera de juego, le permitió nuevamente a Wellington Paulista quedar solo frente al arco rival, esta vez el delantero del Cruzeiro definió de palomita y sello el pase a la final de su equipo.
Con poco más de 50 minutos por jugarse y con 5 goles por marcar, la suerte del Gremio estaba echada y todo apuntaba a una goleada por parte del Cruzeiro; pero, si hay algo que reconocerle al Gremio es que nunca bajo los brazos. En la segunda mitad el equipo de Autori, ayudado también por la extrema confianza del Cruzeiro, intento por todos los medios darle vuelta a la precaria situación en la que estaba, logrando el descuento en el minuto 54 gracias a un cabezazo de Rever tras un tiro de esquina.
Lamentablemente para los de Porto Alegre, en el minuto 59, la expulsión de Adilson dejo al Gremio con un hombre menos y con 4 goles por marcar. Pero, ni siquiera este nuevo revés hizo que tirara la toalla; los locales alentados por su fiel hinchada, siguieron arremetiendo contra el arco de Fabio, logrando el empate en el minuto 74, gracias a un gran disparo de media distancia de Souza, que hizo albergar por un momento la esperanza de conseguir una hazaña legendaria.
Pero, hasta ahí llegó la intentona de los locales; pues en los 15 minutos restantes, el Cruzeiro volvió a tomarse el partido en serio y ajusto más las marcas y aunque el Gremio ya conciente de que no lograría la clasificación, busco por lo menos la victoria, lo cierto es que en los minutos finales, fue Cruzeiro de contragolpe, el equipo que estuvo más cerca de marcar el tercero. Al final el Gremio fue un digno rival, pero en ambos partidos quedo claro que el Cruzeiro fue mejor y por eso es un justo finalista.
Ahora el Cruzeiro deberá enfrentar la próxima semana en Argentina a Estudiantes. En la fase de grupos, Cruzeiro venció 3-0 a los Pincha Ratas en Belho Horizonte y cayo goleado 4-0 en la Plata (aunque estando ya clasificado y con muchos suplentes). Si se toma en cuenta solo el fútbol exhibido por ambos equipos, Cruzeiro es superior a Estudiantes, pero en una final juegan otros factores, como la jerarquía y el coraje, dos cualidades que el equipo argentino definitivamente ha demostrado tener. Además, ayer ante Gremio, el Cruzeiro mostró serias falencias en el juego aéreo, que podrían ser bien aprovechadas por Estudiantes. En una final entre argentinos y brasileños, nunca hay un claro favorito, aunque en lo personal, en una Libertadores con un nivel bastante bajo, preferiría que gane el equipo que mejor ha jugado al fútbol y ese sin duda es Cruzeiro.
En un partido trabado, como mucha lucha y muy poco fútbol y jugado sobre una de las peores canchas que ha ofrecido esta Copa Libertadores, Estudiantes de La Plata consiguió su pase a la final del torneo, al derrotar de visita 1-2 al Nacional de Uruguay en el propio estadio Centenario, de esta forma el equipo argentino ganador 3 veces de la Copa, vuelve a una final tras 38 años.
Los goles del partido
El encuentro resulto como se esperaba, con dos equipos que jugaron casi todas sus fichas al coraje y al empuje antes que al buen fútbol, y la verdad es que ninguno de los dos elencos tenía mucho más para ofrecer, pues ante la ausencia de Verón en el equipo argentino y la inexplicable decisión de Pelusso de no incluir a Lodeiro desde el inicio, era poco lo que se podía esperar de dos clubes que a lo largo del torneo han ofrecido más bien poco si de buen fútbol se trata; a esto se lo sumo el pésimo estado del terreno de juego y estos factores fueron los ingredientes perfectos para construir un muy mal partido (principalmente en el primer tiempo).
Llamo sobre todo la atención el evidente nerviosismo de la gente de Nacional, que perdía tonta y frecuentemente el balón, facilitando la tarea de un Estudiantes que había salido con la premisa de mantener el cero en su arco, pero que ante la inoperancia del local, se dio el lujo de llevar peligro al arco contrario y de tomar por momentos el control del partido. Y es que sin desmerecer la victoria de los Pincha Ratas, la verdad es que ayer el Nacional, salvo un par de excepciones (Medina y Lodeiro, en el segundo tiempo) fue una absoluta decepción.
El equipo uruguayo no jugo ayer a nada, desde el principio sus ataques sin ninguna sorpresa, se diluían en imprecisos pelotazos frontales que eran fácilmente rechazados por la saga argentina. Nadie en el equipo charrúa intentaba llegar tocando al arco y por eso uno no entiende porque Pelusso no puso a Lodeiro de titular y menos aun porque demoro tanto en enviarlo al campo.
Pero si el ataque de Nacional era una decepción, su defensa era una lágrima; a tal punto que la Gata Fernandés y Boselli, sin recibir un solo balón limpio desde la media cancha se dieron el lujo de crear hasta 4 situaciones de peligro en el arco de Nacional. El juvenil Coates, con evidentes signos ya no de nerviosismo, sino más bien de miedo, fue el suplente ideal de Verón, pues ante la ausencia del medio campista argentino, el defensor de Nacional fue el único que le sirvió pases de gol a los delanteros de Estudiantes.
Y es que también hay que decir, que salvo las llegadas fruto de los errores propios del equipo charrúa, Estudiantes no hizo mucho más y hasta el final de la primera etapa (que fue para el bostezo) el cero a cero reflejaba muy bien lo poco que ambos equipos habían hecho en el campo de juego. Ya en la segunda mitad, el equipo local salió con mayor decisión en busca de la victoria, el ingreso de Lodeiro ayudo a darle más variantes al equipo uruguayo, aunque el gol de los locales todavía no parecía estar por caer.
El Nacional ya empezaba a tomar el control del partido y amenazaba con meter a Estudiantes en su arco, cuando un error fatal de Coates le dejo la clasificación servida a Estudiantes, el defensa intento salir del fondo esquivando a Fernández pero perdió la pelota, el ex River le dejo el gol servido a Boselli y este con una gran definición sobre la salida del portero Muñoz puso el 0-1 que prácticamente aseguraba la clasificación de lo argentinos, a pesar de que faltaba más de media hora por jugarse. Y es que esa absurda regla del gol de visita, le quito la emoción a un partido que pudo dar mucho más.
Con la obligación de hacer 3 goles y conciente de lo mal que jugaba, el Nacional intento solo el descuento, teniendo el amor propio como su única arma, en ese contexto, hay que rescatar la figura del delantero Medina quien marco el empate transitorio a los 75, devolviéndole algo de emoción al partido. Pero más allá del gol, si algo hay que reconocerle a Medina fue su inquebrantable espíritu de lucha, pues jamás renunció a la posibilidad de darle vuelta a una situación, que para el resto parecía ya irreversible.
Con el 1-1, Nacional se fue con todo en busca de la hazaña, pero cuando no se tiene ni idea de lo que se va a hacer con el balón, las ganas, por muy grandes que estas sean no alcanzan, y la encimada uruguaya, solo sirvió para darle a Estudiantes chances de liquidar todo de contragolpe. Labor de la que se encargo nuevamente Boselli al definir con frialdad cuando el tiempo ya estaba cumplido.
Fue una victoria justa, pues aunque se consiguió en una semifinal mediocre (que encaja perfectamente con una pobre Libertadores 2009), la verdad es que Estudiantes fue más en La Plata y en Montevideo. Ahora el Pincha tendrá que jugar con el clasificado de la llave entre Gremio y Cruzeiro de Brasil que se define hoy y que tiene al equipo de Belho Horizonte como favorito, por lo que lo más probable es que Estudiantes y Cruzeiro que ya chocaron en la primera fase se vuelvan a enfrentar para definir al campeón. Solo esperemos que la final tenga un nivel muy superior a lo visto hasta ahora.
Estudiantes de la Plata de Argentina y nacional de Uruguay, definen esta noche en el estadio Centenario de Montevideo, al primer finalista de la Copa Libertadores 2009. En el marco de una Copa que este año ha resultado algo deslucida, por la eliminación de los equipos mexicanos fuera de las canchas a causa de la epidemia de gripe y porque dicha sea la verdad, ningún equipo ha mostrado un nivel superlativo. Estudiantes y Nacional, dos históricos rivales se vuelven a enfrentar.
Los argentinos llegan a este partido con la ventaja del 1-0 obtenido en el partido de ida, pero con la ausencia de dos elementos fundamentales en la campaña de los Pincha Ratas , Juan Sebastián Verón y la hinchada de Estudiantes, el primero no se pudo recuperar de una lesión contraída en el partido de ida y la hinchada de Estudiantes no podrá llegar al Centenario por un desacuerdo dirigencial entre ambos equipos.
De las dos ausencias, sin despreciar la importancia de la hinchada de Estudiantes, sin duda la más importante es la de Verón, a quien de seguro su equipo extrañara mucho, sobre todo a la hora de retener el balón e iniciar el contragolpe con esa claridad que solo el ex Lazio le sabe dar a los Pincha Ratas.
No obstante, aun sin Verón en el campo el partido sigue siendo parejo; pues Nacional más allá de un juego ordenado y de la tradicional garra charruá tampoco es un equipo arrollador y de buen toque al balón; por lo que probablemente esta noche se vera un partido muy luchado en el medio campo y en el que el coraje y las ganas serán mucho más notorias que el talento y la claridad.
Al ser dos equipos con características tan similares en cuanto a historia y actualidad es muy difícil vislumbrar a un favorito, aunque la ausencia de Verón, sobre todo jugando en el Centenario puede resultar una ventaja demasiado grande y por eso me inclino ligeramente por el equipo uruguayo como el favorito apara llegar a la final, aunque un resultado a favor del elenco argentino tampoco me sorprendería.
La noche del jueves fue testigo del segundo partido de ida por las semifinales de la Copa Libertadores 2009. Estudiantes de la Plata en su estadio y con su gente derroto por la cuenta mínima a Nacional de Uruguay, dando un paso firme rumbo a la final de la Copa. El gol fue marcado de cabeza por Diego Galván a los 14 minutos y le permite a los Pincha Ratas mantener intacto el sueño de volver a ganar el principal torneo de clubes de Sudamérica.
Escenas del partido
El partido comenzó con el equipo argentino tomando la iniciativa y creando varias ocasiones de gol que no pudieron ser aprovechadas hasta el minuto 14, cuando una jugada iniciada por Sebastián Verón acabo con un buen centro de Benítez para la cabeza de Galván que le dio a los Pincha Ratas la oportunidad de ponerse adelante en el marcador.
Parecía que el equipo argentino mostraría una vez más la solidez y contundencia que los ha acompañado en su partidos de local a lo largo de todo el torneo; pero Nacional fue asentándose en el terreno de juego, y poco a poco el equipo de Gerardo Pelusso fue haciéndose con el control del partido, gracias sobre todo a la buena marca que ejerció en el medio campo sobre Verón, mientras este estuvo en el terreno; pues, el volante argentino debió salir a los 30 minutos por lesión.
Ya sin su principal figura en el campo, Estudiantes perdió el rumbo y Nacional aprovecho para acrecentar su dominio e irse con mayor decisión al ataque en busca del empate; pero, al equipo uruguayo le hizo falta claridad en los últimos 25 metros del terreno, tanto para la creación como para la definición. Ya en los últimos 15 minutos Estudiantes encontró de nueva cierto equilibrio en sus líneas y contó con algunas oportunidades de aumentar el marcador.
Sin embargo el 1-0 permaneció hasta el final, y ahora probamente sin Verón, los Pincha Ratas, deberán buscar su pase a la final en el estadio Centenario de Montevideo el próximo miércoles. Por lo visto ayer en el campo, la llave esta muy pareja y ambos equipos están en condiciones de llegar a la final de la Libertadores. No obstante si Verón no llega a recuperarse para el partido de vuelta, creo que el equipo uruguayo tiene un ligero favoritismo sobre Estudiantes de la Plata.
El Cruzeiro dio la noche de ayer un importante paso hacia la final de la Copa Libertadores al derrotar 3-1 al Gremio de Porto Alegre, por el partido de ida de la primera semifinal del torneo, ratificándose así como uno de los mejores equipos del campeonato, sobre todo cuando de jugar de local se trata. Los goles del equipo de Belho Horizonte fueron marcados por Wellington Paulista a los 37, Wagner a los 46 y Fabinho a los 66, mientras que Souza descontó a los 78 para el Gremio.
Escenas del Partido
El partido jugado en el estadio Mineirao, ante unas 52000 personas, comenzó siendo bastante parejo y aunque el Cruzeiro intento desde el principio hacer prevalecer su condición de local, fue el Gremio el que contó con la mejores ocasiones de gol al principio. La más clara sin duda la tuvo el Maxi López que estando en el área y con el arco a disposición, erró en el remate final en una jugada que pudo cambiar el rumbo del partido. Lamentablemente después el delantero argentino se metió en un duelo extra futbolístico con Alex Mineiro que termino por sacar su mente del partido.
El Cruzeiro pudo abrir el marcador poco antes del final del primer tiempo, cosa que le permitió volver más tranquilo en la segunda mitad, un segundo gol a penas comenzada esta prácticamente acabo con la moral del Gremio, que se vio todavía más reducida con la llegada del 3-0, el Cruzeiro fue muy superior en los segundos 45, pero un tiro libre de Souza a 12 minutos del final, le dio un atisbo de Esperanza al equipo de Porto Alegre de cara al partido devuelta, en el que un 2-0 le puede dar el pase a la final. No obstante, por lo exhibido ayer y a lo largo del torneo el Cruzeiro es el gran favorito para llegar a la final.