Durante la década de los cincuenta la casa Lotus, creo un modelo llamado Lotus Seven de la cual el fundador de la empresa, Colin Chapman, se avergonzaba por su diseño extraño y las características de su motor, que lo hacían parecer más a uno moto con cuatro ruedas.
Fue entonces que decidió vender los derechos a uno de sus distribuidores del sur de Londres, Graham Nearn, que unos meses más tarde lo saca a la venta con el nombre e Caterham Seven. Se trataba de un a maquina creada en su totalidad para correr en competencias, y no desmereció su creación puesto que ganaba en evento al que se presentaba a tal punto que tuvieron que prohibir su participación. Tenía un motor Ford de 1.2L, válvulas laterales y llegaba a brindar hasta 40 CV.
La mayoría de los autos clásicos han ido evolucionando sus diseños, pero este ha sido tan popular desde su cambio de nombre que no ha variado mucho su diseño y mantiene el espíritu del primer Caterham.