El grupo británico Radiohead ha lanzado un nuevo tema con el que rinde homenaje a el último soldado que combatió en las trincheras europeas durante la Primera Guerra Mundial, Harry Patch.
La idea de componer y lanzar la canción surgió durante una entrevista que el veterano británico concedió a la radiotelevisión británica ‘BBC’en 2005.
“Su forma de hablar tuvo un efecto profundo en mí. Se convirtió en la inspiración para una canción que grabamos unas semanas antes de su muerte”, explicó el líder y vocalista de la banda, Thom Yorke.
“Sería muy fácil para nuestra generación olvidarnos del verdadero horror de la guerra sin gente como Harry Patch para recordárnoslo”, añadió.
La canción retoma las palabras de Patch, fallecido el pasado 25 de julio a los 111 años, tras haber combatido en la batalla de Passchendaele en la que murieron 70.000 de sus compatriotas.
“Soy el único que se salvó/los otros murieron allá donde cayeron, he visto diablos venir del suelo/he visto el infierno en esta tierra/la próxima será química, pero nunca aprenderán", dice la canción, cuya recaudación irá íntegramente a la Legión Real Británica, que ayuda a los miembros de las Fuerzas Armadas.
No por ser el nieto de la Reyna Isabel II de Inglaterra o el hijo menor del sucesor a la corona, quiso permanecer protegido y evitar ser expuesto al trabajo para el cual había sido preparado. El Príncipe Harry de Inglaterra se salió con la suya.
Ser un soldado prestando servicios en un terreno conflictivo fue el deseo que tenía desde la primavera del 2007; pero se le fue impedido. El general Sir Richard Dannat fue la persona encargada de negarle el sueño a Harry, pues su presencia en Irak era considerada un peligro para las tropas británicas y especialmente para los once soldados que tiene a su cargo. De esta manera, el Príncipe se quedó trabajando en oficina, apenado y avergonzado por no poder estar presente en el conflicto.
Sin embargo, tras una operación secreta, el deseo de Harry fue hecho realidad y éste pudo llevar - finalmente – y con orgullo, el uniforme de soldado, sirviendo al Ejército de Su Majestad, la reina Isabel II.
La confirmación de la noticia fue hecha por el propio Ministerio de Defensa de Gran Bretaña. El destino del príncipe Harry estuvo en el Norte de Afganistán durante diez semanas y luchó contra los talibanes, viviendo en una de las bases militares situada en la provincia de Helmand.