
La Agencia Europea del Medicamento (EMEA) ha recomendado retirar del mercado todos los medicamentos que contienen dextropropoxifeno, un tipo de analgésico. Tras analizar la seguridad y eficacia de estos medicamentos, el organismo de salud ha concluido que los riesgos de estos fármacos superan a sus beneficios.
El dextropropoxifeno es un analgésico de tipo opiáceo para el tratamiento del dolor leve a moderado. En España, se comercializa con el nombre de Deprancol en dos presentaciones (10 y 500 cápsulas). En otros países de la Unión Europea (UE), el fármaco también puede encontrarse en combinación con otro analgésico, el paracetamol.
Al respecto, fuentes del Ministerio de Sanidad han confirmado que la Agencia Española del Medicamento ya ha propuesto la suspensión del fármaco y ha enviado una recomendación a los profesionales sanitarios para que no se inicien nuevos tratamientos con este fármaco de Parke Davis S.L (Grupo Pfizer).
De otro lado, la Agencia Europea del Medicamento y la Agencia Española del Medicamento, recomiendan que la retirada del producto debe ser gradual, de modo que "los pacientes que siguen esta terapia puedan sustituirla de forma segura por una alternativa apropiada".
En los últimos años se había alertado de que una sobredosis accidental o intencionada del fármaco podía conducir a la muerte del paciente, por lo que la Comisión Europea pidió a la Agencia del Medicamento, en noviembre de 2007, que llevara a cabo un análisis a fondo sobre los beneficios y riesgos de los medicamentos de los fármacos que contienen dextropropoxifeno.
El estudio demostró que los fármacos que contienen dextropropoxifeno no eran más efectivos que otros analgésicos. Y, además, también puso de manifiesto que en varios estados miembros se había registrado un número significativo de muertes asociadas a una sobredosis del medicamento.
La suspensión final de comercialización está pendiente de la decisión final de Comisión Europea, a la que la EMEA ya ha remitido sus recomendaciones.