
Una revisión de estudios publica que no hay evidencias claras de la eficacia del Tamiflu frente a las complicaciones asociadas a la gripe A.
Según el documento, publicado en el último número de la revista 'British Medical Journal', el Tamiflu, cuyo principio activo es el oseltamivir, uno de los fármacos más comprados por los Gobiernos de todo el mundo para hacer frente a la pandemia global de H1N1, tiene un efecto modesto a la hora de reducir los síntomas de la enfermedad, pero, por el contrario, no se puede demostrar su capacidad parar frenar trastornos asociados a la infección, como la neumonía.
Chris Del Mar, profesor de la Bond University de Australia, pretendía actualizar una revisión publicada en 2006 por la revista 'The Cochrane Library'. Sin embargo, encontró algunos inconvenientes a la hora de verificar de forma independiente los resultados de algunas investigaciones previas.
Del Mar y su equipo comprobaron que gran parte de los datos que hasta ahora sustentaban las evidencias científicas sobre el fármaco provenían de trabajos financiados directamente por la compañía fabricante del producto (Roche) que no habían sido publicados en revistas médicas.
Visto los inconvenientes, solicitaron a la empresa realizar una evaluación propia; pero según explican, la misma ofreció los datos "bajo condiciones que consideramos inaceptables". Además, los investigadores subrayan que, lo que envió la compañía farmacéutica "era insuficiente para hacer un análisis de forma adecuada".
Frente a esta situación, los investigadores remarcan que las evidencias previas sobre los efectos de Tamiflu podrían ser poco fidedignas.
Por su parte, la compañía farmacéutica Roche ha emitido una respuesta en la que asegura apoyar plenamente la "robustez e integridad de los datos que demuestran la eficacia y seguridad de Tamiflu".
Vía: elmundo.es

Según un informe oficial difundido por las autoridades sanitarias británicas, el 53% de los niños de tres escuelas londinenses que fueron tratados con Tamiflu como medida preventiva frente a la gripe A, sufrieron uno o más efectos secundarios, entre ellos: nauseas y pesadillas.
La Agencia de Protección de la Salud (HPA) del Reino Unido, analizó los datos correspondientes a 103 niños, de los cuales 85 recibieron este fármaco por profilaxis después de que un compañero contrajera la gripe A.
De este grupo de 85 niños, 45 experimentaron uno o varios efectos secundarios, siendo las náuseas el más habitual, seguido de dolores de estómago, vómitos, calambres y problemas de sueño.
Además, el 18% de los que recibieron Tamiflu experimentó también "efectos secundarios neuropsiquiátricos", como mala concentración, incapacidad para pensar con claridad, insomnio, mareos, confusión, pesadillas y comportamientos extraños, según lo ha publicado la Agencia de Protección de la Salud.
El estudio, difundido en ‘Eurosurveillance’, fue realizado entre los meses de abril y mayo, antes de que el Gobierno británico decidiera suspender el uso preventivo del Tamiflu frente a la gripe A.
En la actualidad, sólo aquellas personas diagnosticadas con la enfermedad o que presentan claros síntomas de haber contraído el virus son recetados con Tamiflu en el Reino Unido, el tercer país en número de contagios por detrás de Estados Unidos y México.
Se deba hacer un hincapié en el tema y recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomendó no suministrar el médicamente si la persona no era diagnostica con la enfermedad. Hacer un uso indiscriminado del fármaco siempre traerá consecuencia negativas, como la posible resistencia de virus al Tamiflu, hasta el momento el único tratamiento contra la enfermedad.

Frente a este nuevo problema de salud mundial, el director general adjunto de la, la Organización Mundial de la Salud, Keiji Fukuda, manifestó que los casos de la cepa H1N1 de la gripe que han resultado resistentes al Tamiflu parecen no expandirse de una manera sostenida o preocupante.
Los casos resistentes se presentaron en Dinamarca, Japón y Hong Kong. "Por ahora estos ejemplos de resistencia al oseltamivir permanecen como casos esporádicos", ha señalado, usando el nombre genérico para Tamiflu, un anti viral fabricado por Roche y Gilead Sciences.
A inicios de esta semana, la OMS dijo que el caso, revelado el lunes por Roche y por funcionarios daneses, era aislado y que no implicaba una mayor severidad del virus.
La resistencia al Tamiflu ha sido previamente documentada en el letal virus de la gripe aviaria H5N1 y en la influenza estacional H1N1.
En este sentido, los especialistas inciden en la importancia de no generalizar el uso de estos antivirales. Su prescripción debe limitarse a los casos de gran gravedad clínica, en pacientes con una gran inmunosupresión o con enfermedades de base.
Además, Roche, principal fabricante del fármaco, comenta que la resistencia era de esperar. "Se ha observado una probabilidad de entre el 0,4% y el 4% en poblaciones adultas y pediátricas".
Sin embargo, aunque estos casos no modifican los planes de tratamiento que están en marcha, si la cifra de resistencias fuera aumentando, habría que plantearse otra forma de actuación sin entrar en pánico, sostuvieron los expertos.