El francés Thierry Henry no pudo ganar en su primer partido en el futbol profesional de Estados Unidos, pero si demostró toda su clase y consiguió un gol que le permitió identificarse con los seguidores de su nuevo equipo, los Red Bulls de Nueva York.
"He llegado", gritó muy eufórico cuando anotó el primer gol del partido amistoso, que los Red Bulls perdieron por -1 a 2- ante el Tottenham inglés. "Volveré a repetir que he llegado y estoy muy feliz de estar aquí".
De esta manera brillante, estelar y convertido en la gran esperanza de los sufridos seguidores de los Red Bulls, Henry también confirmaba sobre el terreno de juego del nuevo y flamante Red Bulls Arena, que a sus 32 años tiene todavía mucho futbol que ofrecer.
Y lo más importante para los Red Bull es que Henry atrajo a 20.312 espectadores al graderío, unos 5.000 menos del cupo total del Red Bull Arena, estadio de 200 millones de dólares que se inauguró en marzo.
El internacional francés, que ya confirmó que no volverá a jugar con el equipo nacional de su país, reiteró que después del debut sentía todavía mucho más el convencimiento de que la decisión que tomo de llegar al fútbol de Estados Unidos fue la mejor y la correcta.
Una de las estrellas del club Barcelona, fue captado por las cámaras de los paparazis mientras disfrutaba de las vacaciones de Navidad en un spa de las paradisíacas islas Maldivas, junto a una modelo de nombre Andrea.
Al parecer, Thierry Henry, quien estuvo casado con la modelo británica Claire Ferry, con quien tuvo a su única hija, ha decidido apostar nuevamente al amor. Aunque hace unos días, el deportista confesó al diario ‘Sport’ que su divorcio fue un proceso muy difícil de llevar, “Un divorcio nunca es fácil, y mucho menos si hay hijos en el medio, hasta que no tienes a tu hijo en brazos, no entiendes de que se trata. Es indescriptible. Solo puedes entender ese amor incondicional una vez que te convierte en padre. Antes solo pensaba en mi carrera profesional y dedicaba mi tiempo a mis cosas. De repente cambia tu escala de valores con la llegada de un hijo. Es bueno profundizar en otras cosas”, Henry se ha recuperado en el ambitó personal y profesional.
Luego de enfrentar un doloroso proceso de divorcio, una de las estrellas del club Barcelona se animó a declara al respecto. Thierry Henry estuvo casado con la modelo británica Claire Ferry, con quien tuvo a su única hija.
“Un divorcio nunca es fácil, y mucho menos si hay hijos en el medio”, asegura el futbolista. Y es que pese a que tendrá que pagarle a su ex esposa un total de 9,2 millones de euros de su fortuna valuada en 37 millones, el jugador comentó que el amor por su hija Tea lo ha hecho cambiar y hasta lo ha ayudado a reponerse de su divorcio.
“Hasta que no tienes a tu hijo en brazos, no entiendes de que se trata. Es indescriptible. Solo puedes entender ese amor incondicional una vez que te convierte en padre. Antes solo pensaba en mi carrera profesional y dedicaba mi tiempo a mis cosas. De repente cambia tu escala de valores con la llegada de un hijo. Es bueno profundizar en otras cosas”, añade.
La pareja que se conoció en el año 2001, puso fin a su matrimonio en septiembre de 2007, tras cuatro años de matrimonio.
El futbolista ha llegado a un cuerdo amistoso con su ahora ex mujer y madre de su única hija. Según publica el diario ‘The Sun’, el delantero del Barça, Thierry Henry, pagará una indemnización compensatoria de 9,2 millones de euros a Claire Ferry, de quién se divorcio en septiembre del año pasado, tras cuatro años de matrimonio.
El jugador azulgrana, de 31 años, y su ex esposa, la modelo inglesa Claire Merry, de 27, llegaron a este acuerdo la semana pasada, según indica la publicación que además cita a un amigo de la pareja.
En julio del 2008, Henry y Merry no lograron llegar a un acuerdo ante el Tribunal Superior de Justicia de Londres respecto a los términos del reparto de la fortuna del futbolista, evaluada en 37,5 millones de euros.
No me imagino a un padre responsable, amoroso, y dedicado a sus hijos, que en una situación como ésta, se sienta menos afligido que uno de los jugadores más talentosos del fútbol mundial.
Agobiado por las especulaciones respecto a su bajo rendimiento desde que fichó por el Club Barcelona, Thierry Henry decidió hablar en una rueda de prensa improvisada en el Camp Nou, acerca del motivo principal que lo tiene tan abatido.
Lo que obligó al delantero delconjunto Blaugrana, a realizar esta “confesión”, fue la serie de comentarios que surgieron ante su salida abrupta del estadio donde su equipo disputaba un partido con el Villarreal, el domingo pasado, antes de que culmine el encuentro. Ese accionar motivó que todo el mundo pensara que existen problemas entre él y su nuevo club.
Entonces, el futbolista francés ha querido desmentir que su salida precipitada fuera por su incomodidad con el equipo y las decisiones del entrenador: “El domingo no me fui del estadio por razones futbolísticas, sino por lo más importante de mi vida, que es mi hija. Un padre que ve a su hija cinco veces en ocho meses no puede estar feliz. No tiene nada que ver con el Barça. Cuando estoy en el campo intento olvidarlo y dar lo mejor pero es algo que me afecta bastante en mi vida normal”, explicó el jugador que se divorció de la madre de su hija, Claire Ferry, ex modelo inglesa, quien vive actualmente en Londres junto a su familia y a Tea (su hija de tres años con Thierry y el motivo de la aflicción del deportista).
Para finalizar, Henry pidió más comprensión por parte de la prensa que en muchas ocasiones inventa razones muy alejadas de la realidad: “No estoy pidiendo que os compadezcáis sólo que no habléis por mi, especulando sobre lo que me sucede. Si pudiera ver a mi hija más, ayudaría”.