No comas apresurado, sabemos que las tareas que conlleva realizar nuestro trabajo depende estrictamente del tiempo, es por eso que a la hora de ingerir nuestros alimentos, nos preocupamos sólo de comer lo más veloz que podamos para regresar a nuestro centro de labor; pero si no te detienes en esa tu carrera, te relajas y disfrutas calmadamente tu merienda, podrías poner la balanza en tu contra.
Según los datos de un estudio estadounidense, realizado por miembros de la Universidad de Rhode Island, comer despacio, haciendo pausas entre cada bocado y masticando correctamente, te ayuda a sentirse más saciado, evitando la ingesta de más calorías.
Los autores de este trabajo, cuyos resultados se publican en el último número de la revista ‘Journal of the American Dietetic Association’, realizaron un seguimiento a un grupo de 30 mujeres universitarias.
Conociendo su respectivo peso, talla, historial médico y hábitos alimenticios, los investigadores las sometieron a un experimento para comprobar si la velocidad a la que ingerían los alimentos tenía alguna consecuencia sobre su organismo.
Primero, hicieron que las investigadas tomaran un almuerzo en forma rápida, sin pausas y usando una cuchara grande, tiempo después, les pidieron que lo hicieran de forma lenta, tomando trozos pequeños, masticando bien y depositando los cubiertos en la mesa después de cada bocado.
Finalmente, los resultados de su investigación mostraron que, aunque el almuerzo lento fue 21 minutos más largo que el rápido, las participantes tomaron en ese caso una cantidad de comida considerablemente menor, y pese a que comieron menos, las mujeres analizadas manifestaron sentirse más saciadas después de haber almorzado despacio.
Además, los investigadores también notaron que, cuando comían lentamente, las participantes tomaban mucha más agua.
"Nuestro estudio muestra que una técnica que combina comer pequeños trozos, hacer pausas entre cada bocado y masticar a fondo los alimentos puede reducir la cantidad de comida ingerida y aumentar la sensación de saciedad, disminuyendo la cantidad de energía consumida”, señalaron los autores, a la vez que prometieron seguir realizando estudios sobre este tema.

Se prevee que para el año 2011, LG estaría presentando en forma masiva pantallas OLED de 32", las que actualmente están siendo fabricadas en Corea. LG estaría respondiendo de esta manera a la demanda que ha supuesto el consumo de este tipo de productos (como el uso de la tecnología LED) en el mercado.
Este tipo de pantallas con OLED, que ya son el común denominador en la fabricación de muchas portátiles en el Japón y de algunos ordenadores, son consideradas más potentes que las conocidas LED. A la tecnología OLED se le atribuye las siguientes funciones:
- Mayor rango de colores.
- Menor consumo de energía y coste.
- Mayor ángulo de visión.
El tiempo se pasa tan rápido y en menos de lo que canta un gallo, gozaremos de las ventajas de esta tecnología en la comodidad de nuestros hogares. Y de hecho nos hará olvidar de que alguna vez usábamos pantallas LCD.