Y que no podía ser de otra manera, la sangre española corre por sus venas y el espíritu ganador contagia a cualquiera.
La Duquesa de Lugo, como toda una ferviente seguidora de la selección española, luciendo una camiseta roja con una franja en diagonal con los colores de la enseña española y portando en la mano una bandera nacional, se echó a las calles para recibir como se debe a los ganadores de tal importante evento futbolístico.
La hija mayor de los Reyes de España, esperó en el puente de Juan Bravo del paseo de La Castellana, al autobús descapotable que desplazó a los miembros de la delegación procedente de Viena hasta la plaza de Colón, donde fueron recibidos como auténticos héroes al alzarse con la Eurocopa 2008.
El gran equipo triunfador, será recibido por los Reyes, los Príncipes de Asturias y por supuesto por Doña Elena en el Palacio de la Zarzuela, para el reconocimiento merecido.