
Amantes de los pingüinos en todo el mundo han mostrado su desconcierto ante esta noticia, y es que la última versión del kernel de Linux llega con una gran ausencia: el pingüino Tux. Linus Torvalds, fundador del sistema operativo de código abierto, ha reemplazado a Tux por un Demonio de Tazmania que lleva una careta del simpático pingüino.
Linus Torvalds al ser interrogado, hace varios años, por la elección de Tux para logo de su empresa mencionó que a él le agradaban los pingüinos. ¿Será que a Torvalds le han dejado de gustar los pingüinos? La respuesta es NO. La medida es temporal y es muestra de apoyo a una campaña australiana para salvar al exótico marsupial.
El nuevo kernel incluiye varios cambios, desde el soporte para sistemas de archivo Brtfs hasta una mejora del soporte de WiMax y una tecnología de radio inalámbrica. Sin embargo estas novedades han sido opacadas por la ausencia de Tux.