Desde hace dos años, el Bread & Butter, se ha convertido en la principal feria europea de moda urbana. Esta marca el guardarropa veraniego de los jóvenes cosmpolistas, indies y modernos.
En esta nueva edición – que se ha concentrado en la búsqueda de prendas selectas, según sus organizadores -, los colores, los estampados naif y los tejidos ajustados, fueron homenajeados en los desfiles.
Custo y Desigual, son las dos firmas catalanas, encargadas de organizar este evento y sus desfiles son los más esperados en la muestra. Ambas se mantienen fieles a una línea que opta por el desenfado y la singularidad, pero muy exportable al ciudadano de pie.
El denim (prendas vaqueras) se convirtió en la principal muestra de algunas firmas entre ellas G-Star. Mientras tanto los productos que se convirtieron en la atracción de este año fueron el espejo interactivo (MagicMirrorTM, capaz de reconocer una prenda y de aconsejar a un cliente sobre cómo combinarla, y los pantalones de Carlo Chionna, que esculpen el cuerpo femenino y elevan las nalgas milagrosamente mediante un juego de consturas y tensiones transversales.