Los gobiernos de 14 países y seis laboratorios han prometido donar a la Organización Mundial de la Salud (OMS) 190 millones de dosis sobrantes, según ha revelado la agencia sanitaria de Naciones Unidas.
Alemania, Australia, Bélgica, Brasil, Francia, Eslovenia, Estados Unidos, Italia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Reino Unido, Suecia y Suiza, mientras que los fabricantes son Sanofi Pasteur, GSK, MedImmune, CSL, Becton, Dickinson & Company (BD) y Temptine, son los países, que tras adquirir una excesiva cantidad de vacunas contra la gripe A, ahora las donarán, precisó la portavoz Fadela Chaib,
Asimismo, la organización recibirá una donación de 75 millones de jeringas y de 70 millones de dólares para gastos logísticos.
Recibida la donación, el organismo de la ONU tiene como objetivo primordial, distribuir las vacunas y otros materiales para la inmunización entre 95 países en desarrollo que no tienen ni la capacidad de producir sus propias vacunas ni los medios financieros para comprarlas.
De esta manera, las primeras dosis de vacunas contra el virus A/H1N1 deben llegar este jueves fin de semana a Mongolia y Azerbaiyán, que recibirán 100.000 y 172.000 dosis, respectivamente.
El tercer país al que se planea enviar vacunas es Afganistán, aunque en este caso se requerirá aún de dos a tres semanas para que las primeras dosis lleguen, dijo Chaib.
Según los planes establecidos por la OMS, las primeras donaciones permitirán vacunar al 2% de la población de los países beneficiarios.
La prioridad es proceder a la vacunación del personal sanitario y, en la medida de lo posible, continuar con los grupos considerados de mayor riesgo, como las personas que sufren de ciertas enfermedades crónicas, mujeres embarazadas y niños.

La ministra de Salud francesa, Roselyne Bachelot, viene enfrentando duras críticas de sus compatriotas, tras anunciar la existencia de vacunas sobrantes contra la gripe A (H1N1).
Además, la noticia de la anulación de compra de 50 millones de dosis de los 94 millones encargadas exasperó aún más a los críticos, después de comunicarse la comercialización hacia otros países.
La gran mayoría acusa al Gobierno de aplicar en exceso el principio de precaución y en especial a la titular de Salud.
El Partido Socialista demandó una investigación parlamentaria, al igual que los senadores del grupo comunista y del Partido de Izquierda (CRC-SPG) y cuatro diputados de Nuevo Centro.
Pese a dar un vuelco de 180 grados a la estrategia seguida hasta el momento en la campaña de vacunación, en su defensa la ministra niega un error de apreciación en la cantidad de dosis encargadas, por un valor de más de 800 millones de euros.
Bachelot argumentó que se compraron las vacunas de acuerdo con el cálculo de dosis necesarias realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual sugirió al inicio dos inyecciones por persona. Fue en noviembre cuando la Agencia Europea de Salud (Emea) indicó la pertinencia de una sola. No hay error de apreciación, simplemente las cosas cambiaron, indicó.
Aclaró además que los 50 millones de vacunas previstos de cancelación que representarán alrededor de 350 millones de euros de menos no fueron aún fabricadas, por lo cual no se pagaron todavía.
El pedido francés fue hecho a cuatro laboratorios diferentes: GlaxoSmithKline (GSK), Novartis, Sanofi-Pasteur y Baxter, con el aval de la Emea.
Según Bachelot, nueve millones de dosis fueron anuladas sin indemnización por Sanofi Pasteur, la división de vacunas del grupo Sanofi-Aventis, y con el resto se dialoga en estos momentos.
Vía: prensa-latina