
Según ha informado un portavoz del Departamento de Policía de Los Ángeles, el domingo se recibió la segunda llamada, en menos de tres meses, informando de un robo en la casa que la actriz Lindsay Lohan.
Lohan, de 23 años, que afortunadamente no se encontraba en su hogar a la hora del robo, llamó inmediatamente a su padre, Michael Lohan, quien se comunicó con la policía, cuando volvió a su casa el domingo por la mañana y descubrió que había sido desvalijada.
"Estoy harto de la gente que molesta a mi hija y se aprovecha de ella. Esta no es la primera vez que le roban, por lo que estoy trabajando con la policía pero también tengo mi propia gente", ha afirmado Michael a TMZ.
"He contratado detectives privados y voy a trabajar en mi propia investigación para descubrir quién ha hecho esto. Lindsay no está bien. Está realmente enfadada y se siente completamente acosada", añadió.
Recordemos que el pasado mes de mayo los ladrones ya intentaron robar la vivienda de la actriz; pero en aquella ocasión, los sospechosos no lograron su cometido gracias a la activación de la alarma.